miércoles, 14 de marzo de 2007

Pequeño cuento nocturno improvisado, y vuelta a casa

"ah, Karl, are you not saved? I am not saved and nowyou're really in the total animal soup of time" (Allen Ginsberg, Howl)

Se esquinó su corazón y ya no supo de dónde venía ni a dónde iba. Se quedó en la arista inmóvil por temor agirar hacia el malsano infierno del que se escapaba o a la carretera hacia ninguna parte a la que se dirigía. Se olvidó del consejo de su hermana: 'No preguntes al corazón hasta que no esté en casa'. Bajo aquella farola los insectos esperaban ser derrotados por la luz, él sólo esperaba, bajo la luz, dialogar con su ansia. Aunque nada lo distinguía de aquellos mendicantes alados. En medio de la noche alguien andaba cada vez más cerca. Él no se movía, esperando la muerte sin saber de dónde llegaría. ¿De lo oscuro de cada lado?¿de la luz del cielo? Los pies del acechante corrían, cada vez más de prisa, más fuerte, más en seguida. Algo lo tumbó en el suelo. Cuando abrió los ojos vio a alguien que no era sino él mismo, su doble, arrancarle el corazón cuchillo en mano. 'Tú ya estás del otro lado, chaval'.El otro se fue corriendo. Tumbado en el suelo miró aquella cegadora luz y entonces supo: Él estaba muriendo en su pasado porque había decidido qué dirección tomar y corría para atrapar su futuro anonimato, pero ya nada vería el más sobrevivido de los insectos aquella noche devastados.