viernes, 24 de agosto de 2007

Cohabitar nómada (7ª parte “Apuntes de Viaje”)


Pintada en Almería
Viajar despierta el deseo de embellecer el propio hogar, de alimentarlo con todo lo que uno ve por el camino. El hogar tiene que ser fijo (único) y nómada (plural) al mismo tiempo. El hogar: la lengua, la tierra, el cuerpo, el lecho donde descansar y la mesa donde compartir. Embellecerlo es dejar que entren en él todos los demás hogares, sin perder su amfitrionidad, ni su diferencia. No se es habitante de ningún sitio si no se sabe ser cohabitante de la casa propia. El siglo XX fue el siglo del “extranjero”, el cambio de siglo ha dado lugar a un nuevo “inmigrante”. ¿Qué le depara al siglo XXI?¿Un nuevo “ciudadano del MUNDO”?¿O quizás sea ya hora de concretar y llamar a la TIERRA por su nombre, de mirarla sin sentir vergüenza ni desprecio, a la cara.