viernes, 24 de agosto de 2007

No pasa nada (17ª parte “Apuntes de Viaje”)




Aquí me dicen cómo me tengo que comportar y eso me exilia progresivamente de mí misma. Su concepto de rectitud está completamente codificado y una acción justa sólo está justificada por el grado de confortabilidad que provoca en el cliente. Aunque hay otro tipo de normas que tienen que ver con el estatus: a la hora de la cena todo el mundo tiene que ponerse ropas buenas. Mi hermana ha gozado y forzado tanto la idea de que venía que ahora no hace falta hacer nada para disfrutarlo, ergo, no se disfruta. La mayoría de las personas gozan los acontecimientos antes que sucedan, y es parte importante del mismo, pero uno no elimina lo otro. Hay quienes viven la ilusión del mismo en formato porcelana, y cuando llega la cosa: nada pasa. Como en la publicidad. Como con mi hermana.