domingo, 17 de mayo de 2009

VARSOVIA 2009



Un bar de hotel de lujo y dos músicos hacen revival de una banda sonora que YA nadie recuerda.
Mujeres rubias, tacones, perfumes, edificios falo-permanentes como emblemas del presente nuevo. Un capitalismo reluciente y sin euro. Ciudad gris de memoria en gris sin remanente, sin eternidad en el cristal capitalizante de su aura de ahora que pone en futuro obligado su escaso presente. Mujeres rubias veloces detrás de mujeres más rubias y más veloces, hombres pálidos contra el nudo, el muro de sus corbatas: importadas. La azafata del vuelo vuela. El hombre de negocios negocia, más veloz, detrás de sus nuevos negocios, desconfiando más de su antigua sombra que de sus sonrientes y blancos socios. Los automatismos de la habitación de hotel
compensan todos estos hombres, mujeres solas. En el bar de hotel de lujo suena Blue Moon. Nadie quiere saber la vieja lacrimosa. Olvido capitalizante, verbo sin memoria, música de almario sin nostalgia de auténtica boca, poema deformado por el capitalismo y su falta de detalle. Yo soy otro nadie que no sabe. La ciudad, bajo sus párpados grises, se acalla.
El poema corre, AÚN más veloz, silenciándose, hacia la misma nada.

1 comentario:

lourdes dijo...

Ingrid, tanta solitud hi ha per la vida, encara que estiguis treballant??, jo dic NO.!!!!