miércoles, 27 de junio de 2012

LA CONSTRUCCIÓN DE LOS “MODELOS CULTURALES”

Nota: Este artículo se ha publicado hoy en El Cultura/s de La vanguàrdia. La versión castellana del blog es una versión un poco ampliada; la versión catalana es la versión tal cual ha aparecido en el periódico.




Decía Hannah Arendt en La crisis de la cultura que una crisis nos obliga a volver a las preguntas, pero sobretodo, a recaer en los juicios directos. Según Arendt el problema es que estas respuestas o “juicios directos” los buscamos en un “nuevo orden” con cierta continuidad histórica y más basados en la ilusión de un mundo posible que en el mundo en sí mismo. ¿Cuáles son los juicios directos que podemos hacer sobre nuestra realidad cultural?

1) Juicio 1: La construcción de un modelo cultural basado en la supervàlua de la individualidad, viva o muerta. Es conocida la historia de cómo el gobierno de los Estados Unidos en los años 60’s inyectó fondos a la Fundación Rockefeller para que comprara la obra de Jackson Pollock a precios descomunales y así poner “una aura de valor” a la obra del artista “menos conflictivo” y situar Nueva York como centro cultural, con el MoMA como líder. Estas políticas elitistas y contruídas desde el dólar fueron atacadas por el Art Workers Coalition que pidió al MoMA nuevas políticas culturales basadas en una apertura de los comisariados, la entrada gratuïta, el alquiler de las obras expuestas, la presencia de artistas de todas las clases, géneros o países, etc. Propuestas que en parte fueron aprobadas por la dirección del museo. En 2008 la ex ministra de Cultura Sinde clamaba ante los ministros de cultura europeos que hoy en día Gaudí o Picasso siguen generando más empleos que muchos de los artistas vivos. De alguna forma, se pasó de fabricar el “artista ideal” a fabricar “el artista muerto más rentable”, bailando sobre las tumbas, el arte encontró su fórmula de negocio y acabó convirtiendo los centros culturales y los museos en lo que Hito Steyerl llama “el museo como fábrica social” donde el espectador pasa a ser el trabajador ideal. Este síndroma del “frankenstein” sigue vigente: los ministerios de cultura siguen confiando en sus cuatro “apóstoles” representativos de la cultura (algunas enarboladas por la válua que da el paso del tiempo, otras mero producto de la publicidad y el marketing) a los que pasean sin mácula por ferias, muestras y homenajes. Si hace más de un siglo el museo institucional podía acoger su particular “Salon des refusés”, hoy en día el mundo se ha convertido en un “salon de los rehuídos” generalizado y los museos (esas Cuatro Constalaciones basadas principalmente en la revitalización de las colecciones y el patrimonio que ha creado Mascarell) han vuelto a su andamiaje versaillesco.

2) Juicio 2: La emancipación del trabajo cultural respecto al corpus social: la cultura, encerrada en sus corsés burocráticos y las Políticas Culturales de turno, ha desatendido dos factores determinantes: la educación y la comunidad. Sin ellas, hablar de cultura es como hablar de ladrillos, y mucho se ha hablado de ladrillos en este país.

3) Juicio 3: La transferencia de un modelo económico opaco y de rendimiento immediato aplicado las Industrias Culturales y Creativas: ya en los años 60’s, Adorno y Horkheimer nos alertaban del modelo cultural que propiciaba lo que ellos empezaron a llamar “industrias culturales”. Según los de Frankfurt, la civilización de masas ha dado lugar a una cultura que ya no tiene que hacerse pasar por arte, es más, una cultura que se produce del mismo modo en el que se producen las salsichas, primando el efecto sobre el consumidor, la indistinción entre la esfera pública y la privada, la eterna repetición de lo mismo, la vida cotidiana como paraíso, la espiritualización de la distracción y la diversión como telón de fondo; eso que por aquella época también Edgar Morin llamaba la “colonización vertical”, la “industrialización del espíritu”. Cincuenta años después toda una serie de críticos y artistas vuelven a repensar el modelo de “industrias culturales” que desde el 2001 ha imperado en todo el mundo occidental (recuerden las políticas culturales de Blair donde animaba a cada individuo a ser creativo y a potenciar el copyright –esto es, el paso natural de una sociedad de consumo de masas a una de ninchos de mercado donde esto ninchos los crean los propios consumidores, ahora micro-targets). De las Industrias Culturales se ha pasado a las Industrias Culturales y Creativas, intentando hacer de esta “creatividad” un elemento distintivo de cada individiduo, una creatividad basada en la autoexpresión y el libre consumo; de la construcción del “artista ideal”, pasando por la “reconstrucción del muerto ideal”, ahora llegamos a que cada ciudadano invierte en sí mismo para construir su “Yo ideal” (prácticas post-individuales lo llaman) y, como dice Arendt, cuando la libertad individual se impone totalmente, la libertad está amenazada. Angela McRobbie ya cuestionó ese modelo en Everyone is creative. Artists as pioneers of the new economy?, Gerald Raunig (entre otros) en Critique of Creativity: Precarity, Subjectivity and Resistance in the ‘Creative Industries y Matteo Pasquinelli dentro de MyCreativity Reader: A Critique of Creative Industries editado por el Institute of Network Cultures hace una genealogía y crítica del “capitalismo cognitivo” inherente a las ICC con su transformación de los asalariados (ahora cognitariado) en precariado, con su aniquilación del valor de la dimensión social, colectiva y política de las obras y alertando sobre fenómenos como el best sellers The Rise of the Creative Class de Richard Florida donde todo el peso cultural recae en las estadísticas (las mismas que encabezan la mayoría de informes que resumen las actividades culturales de las administraciones públicas, estadísticas que empiezan siempre por el número de visitantes/ espectadores/ compradores de las obras).

4) Juicio 4: La transferencia de valores sociales basados en la participación y la libertad de expresión para crear un marco de opinión pública masivo que sea a su vez de consumo público masivo y, cuando no, delegar en la masa la producción de una obra o evento a través del crowdsourcing o el crowdfunding (micro-mecenazgo). Y hablando de micro, volvamos a Alemania, puesto que hemos empezado allí, y veremos cómo el modelo de Merkel de los micro-empleos en la cultura acaba por generar micro-profesionales para micro-almas con micro-depresiones.

Ante esta generalización, ¿qué devenir le espera a la Cultura? El Libro Blanco de la Generalitat del 2001 pedía infraestructuras, equipamientos (y se pasaron); el Libro Verde del 2007 abogaba por una interrelación más estrecha entre educación, innovación y nuevas tecnologías, creatividad, experimentación, transversalidad, redes de centros, el ámbito local y el internacional (y no llegaron a tanto). Cada cuatro años la cultura es vapuleada y ahora peor, la educación, esa herramienta básica para que exista la Cultura que reclamaba Arendt, está siendo ahogada, y no podemos dar crédito de tanto crédito que se da en las arcas donde se produce el fraude.  ¿Cuál sería el juicio directo para una situación óptima para la cultura? Aquella en la que exista una educación para todos y de calidad, el vínculo de la cultura con el tejido social no desde una perspectiva reproductiva y de consumo masivo sino productiva (integrando nuevos modelos de negocio sostenibles) y colectiva (integrando la dimensión social), el aúnamiento de la alfabetización digital con las prácticas humanísticas, la inversión en los profesionales de la cultura que hay entre el “genio construido” y el “artista amateur”, el pensar las redes entre agentes y equipamientos culturales no sólo en relación a la multiplicación de los beneficios sino con relación a la sostenibilidad de los recursos, infraestructuras y capitales invertidos, esto es, generar un banco común de servicios y profesionales. Si en el corazón del nuevo proyecto cultural de la Generalitat está en la Agencia Catalana del Patrimonio Cutural, ¿dónde queda el sueño tan hallado en numerosos formularios de exportar e internacionalizar la Cultura Catalana, de crear tejido cultural? Las ruinas no se pueden exportar, sólo nos representan ante los ojos extraviados de los turistas. Un “modelo ideal de cultura” para un futuro sin presente de poco sirve.

(VERSIÓ CAT)
TRENCAR MODELS? EL PRESENT DE LA CULTURA

Deia Hannah Arendt a La crisi de la cultura que una crisi ens obliga a tornar sobre les preguntes, a recaure en els judicis directes. Segons Arendt, el problema és que aquestes respostes les busquem en un “nou ordre” més basat en la il·lusió d'un món possible que en el món en sí mateix. Quins són els judicis directes que podem fer sobre la nostra realitat cultural?

1)La construcció d'un model cultural basat en la supervàlua de la individualitat, viva o morta. El govern dels Estats Units, juntament amb la Fundació Rockefeller, van invertir sumes astronòmiques en Jackson Pollock per a situar Nova York com a centre cultural, amb el MoMA com a capçalera. El 2008, l'ex-Ministra de Cultura Sinde clamava davant els ministres de cultura europeus, que Gaudí o Picasso segueixen generant molts treballs. D'alguna forma, es va passar de fabricar l' “artista ideal” a fabricar l' “artista mort més rentable”, ballant sobre les tombes, l'art va trobar la seva fórmula de negoci i va acabar en el que Hito Steyerl anomena “el museu com a fàbrica social” on l'espectador passa a ser el treballador ideal. Aquest síndrome segueix vigent, els ministeris de cultura continuen passejant  els seus quatre “apòstols” per fires, mostres i homenatges. Si fa més d'un segle el museu acollia el seu particular “Salon des refusés”, avui en dia el món s'ha convertit en un gran “salon des refusés” i els museus han tornat a les seves bastides patrimonials i versaillesques

2) L'emancipació del treball cultural respecte el corpus social: la cultura, tancada en els models burocràtics i de Polítiques Culturals, ha desatès dos factors determinants: l'educació i la comunitat.    

3)La transferència d'un model econòmic opac i de rendiment immediat aplicat económico opaco y de rendimiento immediato aplicado a les Indústries Culturals i Creatives: Segons Adorno fa 50 anys, la “indústria cultural” ha promogut una cultura que ja no ha de fer-se passar per art, que es produeix de la mateixa manera que qualsevol producte, primant l'efecte sobre el consumidor, la indistinció entre l'esfera pública i la privada, l'eterna repetició del mateix, la vida quotidiana com a paradís, l'espiritualització de la distracció i la diversió com a teló de fons; això que Morin anomenava la “colonització vertical”, la “industrialització de l'esperit”.  Ara, crítics i artistes tornen a repensar el model de les “Indústries Culturals” que des del 2001 ha imperat (recordin les polítiques culturals de Blair on animava a cada individu a ser creatiu i a potenciar el copyright -el pas natural d'una societat de consum de masses a una de nínxols de mercat on aquests els creen els propis consumidors -micro-targets). Ara s'anomenen Indústries Culturals i Creatives, intentant fer d'aquesta “creativitat” basada en l'autoexpressió i el lliure consum, un element distintiu de cada individu; de la construcció de l' “artista ideal”, passant per la “reconstrucció del mort ideal”, arribem a què cada ciutadà inverteix en sí mateix per a construir el seu “Jo ideal” i, com diu Hannah Arendt, quan la llibertat individual s'imposa totalment, la llibertat està amenaçada. Angela McRobbie, Gerald Raunig i Matteo Pasquinelli, entre d'altres, qüestionen aquest model de producció cultural que transforma el “cognitariat” en “precariat” aniquilant la dimensió social, col·lectiva i política de les obres i ens alerten sobre fenòmens com The Rise of the Creative Class de Richard Florida on tot el pes cultural recau en les estadístiques vinculades al nombre de visitants/espectadors, les mateixes que encapalen la majoria d'informes que resumeixen les activitats culturals de les administracions públiques. 

4)La transferència de valors socials basats en la participació i  auto-expressió per a crear un marc d'opinió pública massiu que és, a la vegada, de consum públic massiu: del micro-mecenatge als micro-treballs de micro-professionals per a micro-ànimes. 

El Llibre Blanc de la Generalitat demanava infraestructures, equipaments (i es van passar); el Llibre Verd demanava una relació més estreta entre educació, innovació, noves tecnologies, creativitat, experimentació, transversalitat, xarxes de centres (i no van arribar a tant). Cada quatre anys la cultura és estomacada, com ara ho és l'educació, eina bàsica per a que la cultura sigui possible. És necessària una educació de qualitat, una cultura vinculada al teixit social productivament (integrant nous models de negoci sostenibles) i col·lectivament (integrant la dimensió crítica i social), la inversió en els professionals que hi ha entre el “geni construït” i l' “artista amateur”, el pensar les xarxes entre agents i equipaments culturals a partir d'un banc comú de serveis, recursos i professinoals. Un “model ideal de cultura” per a un futur sense present, de poc serveix.
 

TELEVISIÓ AMB DENOMINACIÓ D'ORIGEN/ TELEVISIÓN CON DENOMINACIÓN DE ORIGEN

Nota: Publicat avui al Cultura/s de La vanguàrdia, versió CAT i CASTE



(versió CAT)

D.O. apel·la a “denominació d’origen”, segons la viquipèdia, “una indicació geogràfica que garanteix l’origen i la qualitat d’un vi que està elaborat a partir d’unes determinades varietats i amb pràctiques vinícoles, enològiques i d’envelliment establertes prèviament”. D.O. també és el nom que, des del 2005, rep el “contenidor” de programes televisius de la Xarxa de Televisió Locals que aglutina un gran ventall de programes breus a partir de característiques establertes tals com el fet d’allunyar-se del llenguatge periodístic, l’atemporalitat, el no basar-se els continguts en l’estricta actualitat, sinó en conceptes i eixos temàtics, els projectes geogràficament descentralitzats i que facin referència a la realitat social i cultural de tot el territori català, l’originalitat, el discurs crític i transgressor, el llenguatge formal inèdit, l’estètica innovadora i la qualitat tècnica. Des de que va començar el D.O. ha coproduït quasi 150 mini-sèries amb més de 75 artistes, convertint-se, tal com ells mateixos diuen “en tota una reserva de nous creadors audiovisuals”.  Els programes poden veure’s cada diumenge en quinze emissores de la XTVL o online a wearedo.tv.

Els programes del D.O. a la gran pantalla

Des de fa uns anys, la Xarxa de Televisions Locals col·labora amb el MINIPUT, l’única mostra de tot l’estat dedicada als programes de “televisió de qualitat” i que porta 17 anys fent-se a Barcelona. El MINIPUT és una selecció del millor que es pot veure cada any a l’INPUT, una mostra de televisió innovadora i arriscada d’arreu del món que porta organitzant-se cada any a una ciutat del món des del 1976. Al MINIPUT s’han projectat alguns dels programes més sorprenents del D.O., com per exemple la sèrie Portbou d’Elsabeth Produccions (responsables també de la sèrie Puetes). Els autors de Portbou aterrissaven a la frontera franco-catalana com aquell que aterrissa a Mart, i a partir d’aquí seleccionaven alguns dels personatges més emblemàtics del “twin peaks” català per fer una sèrie a mig camí entre el documental i la paròdia, la ficció involuntària i la poètica de les petites coses que ens envolten. Aconseguien, d’aquesta manera, cartografiar amb molta més precisió descriptiva un dels pobles més saccejats pels canvis socioeconòmics (de ser el pas d’una frontera es va convertir en un lloc d’estiuejants francesos d’edat avançada) i per la història (va ser allà on Walter Benjamin va matar-se tot fugint dels nazis i on va es va extraviar la seva famosa maleta). També es va poder veure Paraules al vent, de Yomeloguiso Produccions, guanyador del premi Actual de Televisió de Catalunya, recollia els testimonis d’escriptors que treballen fora de tota convencionalitat possible. Les entrevistes (cada una de les quals es realitzava en un entorn proper, sentimentalment, al protagonista), es combinaven amb les passejades d’un trobador urbà que anava recitant fragments de l’obra del convidat, juntament amb les lectures dels textos per part de la gent del carrer, que podia donar la seva opinió a temps real, i seqüències poètiques, que elaboraven els responsables del programa. En l’edició del 2008 es van poder veure tres ficcions de baix pressupost, Vent Maleït (torna’m les meves coses) de Un lloc un món amb tonalitats surrealistes encapçalada per Chi, una aviadora taiwanesa que busca el seu equipatge extraviat, K7 d’Óscar Chamorro, una sèrie de suspens que explica la història d’un home que es guanya la vida buscant objectes i curiositats per a col·leccionistes i Anotacions d’Art3Pro, una sèrie austera, quasi una road-movie, que explica el procés de desfeta d’una parella. En aquella sessió, el cap de dramàtics de TV3 va deixar clar que aquestes produccions no es podien abordar des de TV3 ja que no es podien permetre “un frame a negre”, metàfora que serveix per explicar com cada minut en televisió està hipotecat pels alts costos de les produccions i la necessària rendabilitat econòmica que té cada moment d’emissió. Altres programes que es van poder veure en les darreres edicions són Xadom, d’Atzucac Films, que mescla la ficció amb la didàctica culinària, Brots, de Crampton, una sèrie documental sobre persones amb transtorns mentals, Baret Voltaire de Piscolab Laboratori Creatiu on un bar es converteix en una capsa de sorpreses, de poemes i de inspiració, i finalment Tu mateix, una sèrie que juga amb l’ambigüitat del fals documental i que enfronta pares i fills en un entorn asèptic on la pantalla partida cedeix tota l’atenció a la pura dialèctica verbal entre els protagonistes.

Algunes perles del D.O.

En el seu segon any de vida el D.O. va acollir Croatan, de Suara Produccions, que inaugurava el gènere de la ciència-frikció retratant 13 joves creadors a partir d’un presentador inexistent (les imatges del presentador estaven tretes de archives.org), unes imatges d’arxiu found footage que acompanyaven les falses biografies i unes entrevistes a periodistes i còmplices que ajudaven a tancar el pacte de credibilitat de la sèrie que partia del fals documental per acabar teixint un relat que ens donava més pistes sobre la sensibilitat i modus operandi de l’artista convidat en qüestió. Així demostraven que es pot parlar de cultura a partir de la paròdia, de la falsificació creativa dels fets, de la dialèctica de la imaginació pura. També l’humor era la base de Intendències de Cassette Films, on s’abordaven “tendències” absurdes com l’acampar als llocs més inhòspits, la moda massai o la recuperació dels jocs de pati, però tot des dels codis narratius dels reportatges més clàssics. També l’absurd recobria Oltre I limiti de Kiribati-Bairiki, ambientada en una Manresa seu dels aborígens, una “plataforma creada per gent d’arreu del món que té la certesa que hi ha vida intel·ligent fora de la terra”. Un dia tota la població és abduïda excepte dos italians, i com a Down by law de Jarmush, la parella ajuntada accidentalment, haurà de començar a entendre’s per sobreviure a Manresa, enmig de la més gran de les incògnites, el més provincià dels desert. La mosca fa piu-piu de La càmera enamorada (una productora asídua al D.O.) trenca amb els convencionalismes narratius i, des d’una poètica surrealista i naïf, explica la història d’un nen-mosca que tafaneja els seus veïns, una colla de personatges imprevisibles. Finalment destacar Tallers sonors, per intentar mostrar els processos de creació musical sense simplificar-ho, 12 bodes i un funeral, per aconseguir fer una sèrie exclusivament amb material d’arxiu i Human Core, una sèrie que combina ciència-ficció i reflexions sobre conceptes bàsics de l’existència humana tals com la por, l’alegria i la frustració a partir de imatges que ens ha donat la història de la fotografia, el cinema i la televisió i la recreació d’un búnker del futur que és on els protagonistes viuen, una modernitzada Enterprise.

La nova temporada

La nova temporada del D.O. presenta algunes novetats destacables: el nou lema que aglutina la plataforma (“We are do”) que pretén reforçar la idea d’establir una “comunitat de creadors” i l’aposta que han començat a fer pels projectes transmedia, acompanyat per una pàgina web que permet tot tipus de facilitats, des de veure els programes fins a interactuar amb els seus responsables. Algunes de les produccions més interessants són Mariel de Lacamara, una història d’una noia orfe rodada en 16mm o Cucut de Shelter Films, “tretze rostres de la por”, que aconsegueixen una qualitat narrativa, rítmica, estètica i conceptual molt propera a directors europeus com Kaurismaki, Kieslowski o el primer Wenders. També de caràcter estètico-conceptual és la sèrie Animal Party, on cada episodi retrata, des de la partitura musical de Logical Disorder, des d’una construcció estètica propera al videoclip i prescindint de diàleg, a homes que estan a mig camí entre l’home i l’animal, de fet cada episodi porta el títol d’un animal diferent, atribuint als protagonistes amb les seves característiques animalesques. Segons els autors: “és un catàleg de situacions premeditades o fortuïtes, algunes insignificants i altres ostentosament notòries, que delaten les bèsties que porten dins”. El D.O. torna a donar cabuda a sèries que estan entre la road-movie, les auto-filmacions amateurs i les històries de parelles i famílies en crisis, com París TV, Des d’Egipte (sense tu), Marhaba, de Boala Films, que ja havia fet un parell de productes semblants anteriorment per la XTVL,13 maneres de quedar-se sol, dels responsables de Tu Mateix, una sèrie continuista respecte l’anterior o Corall de Laneta, que presenta persones que han viscut una situació traumàtica i com han aconseguit relativitzar-ho, a mig camí entre el conte i el documental. El D.O. segueix apostant per Concerts Privats, aquest catàleg d’artistes catalans que estan disposats a tocar en llocs inusuals, propers, íntims, per a un públic reduït, acostant els aficionats, els enamorats (dels grups) i els músics en un mateix espai, esperant que sorgeixi l’inesperat de tota situació de proximitat afectiva i creativa. Finalment cal destacar Els Convidats, el primer projecte transmedia del D.O. i que, a part dels canals habituals (internet i la televisió) va ser projectat als Cinemes Girona en una nit en què els espectadors havien de connectar-se al mòbil si volien seguir la trama amb tota la seva complexitat. L’experiència interactiva resultant no va acabar de quallar amb la definició que Jenkins dóna a l’experiència transmediàtica, com a una experiència unificada i distribuïda alhora, amplificada al voltant d’una història que no es pot explicar a través d’un únic mitjà. Malgrat les més de 200 persones que estàvem a la sala, les 3 wifis instal·lades, els 700 twits que es van fer en una hora i mitja, el que va faltar és un guió transmedia més estructurat, ja que la majoria de les interaccions per part de l’audiència no passaven d’anecdòtiques. De totes maneres, Els convidats és un projecte complex i un pas necessari dins la història de l’audiovisual del nostre país, precisament perquè ha apostat per un format del qual aquí no hi ha hagut experiències prèvies, malgrat a nivell internacional sigui un tema de debat permanent per la seva actualitat pràctica i teòrica. Que sigui una petita productora i la XTVL, que opera amb pressupostos molt modestos, les responsables d’aquesta heroica tasca (tot i que a nivell més comercial tinguem altres experiències com les d’Aguila Roja, etc.), és memorable. Esperem que poc a poc aquests tipus de projectes no ens resultin tan aliens, que les televisions públiques inverteixin més en ells (malgrat vagin caient tots els departaments de innovació i recerca), donat que seran el common place on l’audiovisual acabarà trobant-se. Si hi ha d’haver una “convergència audiovisual”, que no sigui la dels conglomerats mediàtics, sinó la de les històries que de tan riques i ben tramades necessiten passar per les diferents pantalles, recreant móns reals, possibles i impossibles, i fent de la tecnologia un mitjà al servei de la creativitat i no només de les empreses. L’altre reconeixement imprescindible del D.O. és l’aposta pels nous talents i pels productes amb un cert risc estètic, polític i narratiu, una qüestió molt sovint irresolta des de la televisió generalista, pública o privada, que peca d’immobilisme, està supeditada a les estrelles i es nutreix de formats de telerealitat, deseducant i infantilitzant el públic en un procés d’alienació permanent.
 
(versió CASTE)

TELEVISIÓN CON DENOMINACIÓN DE ORIGEN

D.O. apela a “denominación de origen”, según la wikipedia, “una indicación geográfica que garantiza el origen y la calidad de un vino que está elaborado a partir de unas determinadas varieaddes y con prácticas vinícolas, enológicas y de envejecimiento establecidas previamente. D.O. también es el nombre que, desde el 2005, recibe el “contenedor” de programas televisivos de la Xarxa de Televisions Locals y que aglutina un abanico de programas breves a partir de características establecidas tales como hecho de alejarse del lenguaje periodístico, la atemporalidad, el no basarse los contenidos en la estricta actualidad, sino en conceptos y ejes temáticos, los proyectos geográficamente descentralizados y que hagan referencia a la realidad social y cultural de todo el territorio catalán, la originalidad, el discurso crítico y transgresor, el lenguaje formal inédito, la estética innovadora y la calidad técnica. Desde que empezó el D.O. ha coproducido casi 150 mini-series con más de 75 artistas, convirtiéndose, tal como ellos mismos dicen “en toda una reserva de nuevos creadores audiovisuales”. Los programas pueden verse cada domingo en quinze emisoras de la XTVL u online en wearedo.tv.

Los programas del D.O. en la gran pantalla

Desde hace unos años, la XTVL colabora con el MINIPUT, la única muestra de todo el estado dedicada a los programas de “televisión de calidad” y que lleva 17 años haciéndose en Barcelona. El MINIPUT es una selección de lo mejor que se puede ver cada año en el INPUT, una muestra de televisión innovadora y arriesgada de todo el mundo que lleva organizándose cada año en una ciudad del mundo desde el 1976. En el MINIPUT se han proyectado algunos de los programas más sorprendentes del D.O., como por ejemplo la serie  Portbou de Elsabeth Produccions (responsables también de la serie Puetes). Los autors de Portbou aterrizaban en la frontera franco-catalana como aquel que aterriza en Marte, y a partir de ahí seleccionaban algunos de los personajes más emblemáticos del “twin peaks” catalán para hacer una serie a medio camino entre el documental y la parodia, la ficción involuntaria y la poética de las pequeñas cosas que nos envuelven. Conseguían, de esta forma, cartografiar con mucha más precisión descriptiva uno de los pueblos más alterados por los cambios socioeconómicos (de ser el paso de una frontera se convirtió en un lugar de veraneantes francesos de edad avanzada) y por la historia (fue allí donde Walter Benjamin se mató huyendo de los nazis y donde extravió su famosa maleta). También se pudo ver Paraules al vent, de Yomeloguiso Produccions, ganador del premio Actual de Televisió de Catalunya, recogía los testimonios de escritores que trabajan fuera de toda convencionalidad posible. Las entrevistas (cada una de ellas se realizaba en un lugar cercano, sentimentalmente, al protagonista), se combinaban con los paseos de un juglar urgano que iba recitando fragmentos de la obra del invitado, junto con las lecturas de los textos por parte de la gente de la calle, que podía dar su opinión a tiempo real, y las secuencias poéticas que elaboraban los responsables del programa. En la edición del 2008 se pudieron ver tres ficciones de bajo presupuesto, Vent Maleït (torna’m les meves coses) de Un lloc un món con tonalidades surrealistas encabezada por Chi, una aviadora taiwanesa que busca su equipaje extraviado, K7 de Óscar Chamorro, una serie de suspense que explica la historia de un hombre que se gana la vida buscando objetos y curiosidades para coleccionistas y Anotacions de Art3Pro, una serie austera, casi una road-movie, que explica el proceso de crisis de una pareja. En aquella sesión, el jefe de dramáticos de TV3 dejó claro que estas producciones no se podían abordar desde TV3 puesto que no se podían permitir un “frame en negro”, metáfora que sirve para explicar como cada minuto en televisión está hipotecado por los altos costes de las producciones y la necesaria rendibilidad económica que tiene cada momento de emisión. Otros programas que se pudieron ver en las últimas ediciones son Xadom, de Atzucac Films, que mezcla la ficción con la didáctica culinaria, Brots, de Crampton, una serie documental sobre personas amb transtornos mentales, Baret Voltaire de Piscolab Laboratori Creatiu donde un bar se convierte en una caja de sorpresas, poemas e inspiración, y, finalmente, Tu mateix, una serie que juega con la ambiguedad del falso documental y que enfrenta padres e hijos en un entorno aséptico donde la pantalla partida cede toda la atención a la pura dialéctica verbal entre los protagonistas.

Algunas perlas del D.O.

En su segundo año de vida, el D.O. acogió Croatan, de Suara Produccions, que inauguraba el género de la ciencia-frikción, retratando 13 jóvenes creadores a partir de un presentador inexistente (las imágenes del presentador estaban sacadas de archives.org), unas imágenes de archivo found footage que acompañaban las falsas biografías y unas entrevistas a periodistas y cómplices que ayudaban a cerrar el pacto de credibilidad de la serie que partia del falso documental para acabar tejiendo un relato que nos daba más pistas sobre la sensibilidad y modus operando del artista invitado en cuestión. Así demostraban que se puede parlar de cultura a partir de la parodia, de la falsificación creativa de los hechos, de la dialéctica de la imaginación pura. También el humor era la base de Intendències de Cassette Films, donde se abordaban “tendencias” absurdas como acampar en los lugares más inhóspitos, la moda massai o la recuperación de los juegos de patio, pero todo todo desde los códigos narrativos de los reportajes más clásicos. También el absurdo recubría Oltre I limiti de Kiribati-Bairiki, ambientada en una Manresa sede de los aborígenes, una “plataforma creada por la gente de todo el mundo que tiene la certeza que hay vida inteligente fuera de la tierra”. Un día toda la población es abducida excepto dos italianos y, como en Down by law de Jim Jarmush, la pareja, unida accidentamente, tendrá que empezar a entenderse para sobrevivir en Manresa en medio de la más grande de las incógnitas, el más provinciano de los desiertos. La mosca fa piu-piu de La càmera enamorada (una productora asídua al D.O.) rompe con los convencionalismos narravios y, desde una poética surrealista y naif, explica la historia de un niño mosca que husmea a sus vecinos a través de la pared, unos personajes siempre imprevisibles. Finalmente destacar Tallers sonors, por intentar mostrar los procesos de creación musical sin simplificarlo, 12 bodes i un funeral, por conseguir hacer una serie sólo con material de archivo y Human Core, una serie que combina ciencia-ficción y reflexiones sobre conceptos básicos de la existencia humana como el miedo, la alegría y la frustración a partir de imágenes que nos ha dado la historia de la fotografía, el cine y la televisión y la recreación de un búnker del futuro que es donde los protagonistas viven, una modernizada Enterprise.

La nueva temporada

La nueva temporada del D.O. presenta algunas novedades destacables: el nuevo lema que aglutina la plataforma (“We are do”) que pretende reforzar la idea de establecer una “comunidad de creadores” y la apuesta que han empezado a hacer hacia los proyectos transmedia, acompañado todo esto por una página web que permite todo tipo de facilidades, desde ver los programas hasta interactuar con sus responsables. Algunas de las producciones más interesantes son Mariel de Lacamara, una historia de una chica huérfana rodada en 16mm o Cucut de Shelter Films, “trece rostros del miedo”, que consigue una calidad narrativa, rítmica, estética y conceptual muy cercana a directores europeos como Kaurismaki, Kieslowski o el primer Wenders. También de carácter estético-conceptual es la serie Animal Party, donde cada episodio retrata, desde la partitura musical de Logical Disorder, desde una construcción estética cercana al videoclip y prescindiendo del diálogo, a hombres que están a medio camino entre el hombre y el animal, de hecho cada episodio lleva el título de un animal diferente, atribuyendo a los protagonistas con sus características animalescas. Según los autores: “es un catálogo de situaciones premeditadas o fortuítas, algunas insignificantes y otras ostentosamente notorias, que delatan las bestias que llevamos dentro”. El D.O. vuelve a dar cabida a series que están entre la road-movie, las auto-filmaciones amateurs y las historias de parejas y familias en crisis, como París TV, Des d’Egipte (sense tu), Marhaba, de Boala Films, que ya habían hecho un par de productos parecidos anteriormente en la XTVL, 13 maneres de quedar-se sol, de los responsables de Tu Mateix, una serie continuista respecto a la anterior o Corall de Laneta, que presenta personas que han vivido una situación traumática y cómo han conseguido relativizarlo, a medio camino entre el cuento y el documental. El D.O. sigue apostando por Concerts Privats, este catálogo de artistas catalanes que están dispuestos a tocar en lugares inusuales, cercanos, íntimos, para un público reducido, acercando los aficionados, los enamorados (de los grupos) y los músicos en un mismo espacio, esperando que surja lo inesperado de toda situación de proximidad afectiva y creativa. Finalmente, hace falta destacar Els Convidats, el primer proyecte transmedia del D.O. y que, aparte de los canales habituales (internet y televisión) fue proyectado en los Cines Girona en una noche en las que los espectadores tenían que conectarse al móvil si querían seguir la trama con toda su complejidad. La experiencia interactiva resultante no acabó de cuajar con la definición de da Jenkins a la experiencia transmediática  como una experiencia unificada y distribuida a la vez, amplificada, alrededor de una historia que no se puede explicar a través de un único medio. A pesar de las más de 200 personas que estábamos en la sala, las 3 wifis instaladas, los 700 twits que se hicieron en una hora y media, lo que faltó es un guión transmedia más estructurado, puesto que la mayoría de las interacciones por parte de la audiencia no pasaban de anecdóticas. De todas formas, Els convidats es un proyecto complejo y un paso necesario dentro de la historia de nuestor país, precisamente porque han apostado por un formato del cual aquí no ha habido experiencias previas, a pesar de que a nivel internacional sea un tema de debate permanente por su actualidad práctica y teórica. Que se una pequeña productora y la XTVL, que opera con presupuestos modestos, los responsables de esta heroica tarea (aunque a nivel más comercial tengamos otras experiencias como las de Águila Roja, etc.), es memorable. Esperamos que, poco a poco, este tipo de proyectos no nos resulten tan ajenos, que las televisiones públicas inviertan más en llos (aunque vayan cayendo todos los departamentos de innovación e investigación), puesto que serán el common place donde lo audiovisual acabará encontrándose. Si tiene que haber una “convergencia audiovisual”, que no sea la de los conglomerados mediáticos, sino las de las historias que, de tan ricas y bien tramadas, necesitan pasar por las diferentes pantallas, recreando mundos reales, posibles e imposibles, y haciendo de la tecnología un medio al servicio de la creatividad y no sólo de las empresas. El otro reconocimiento imprescindible del D.O. es la apuesta por los nuevos talentos y por los productos con unc ierto riesgo estético, polític y narrativo, una cuestión a menudo no resuelta desde la televisión generalista, pública o privada, que casi siempre sufre de immobilismo, de estar supeditada a las estrellas y de nutrirse de formatos de telerealidad, deseducando e infantilizando el público en un proceso de alienación permanente.


 


martes, 26 de junio de 2012

SANTIAGO LORENZO I EL LOW COST


En el context de les jornades de Cinema Low Cost al Santa Mònica, avui he vist "Mamá es boba" de Santiago Lorenzo. Mare meva, quin tedi que t'estampa, i allò de Papasseit d' "escupiu a la closca pelada dels cretins", però ja! Fantàstica. El teatre de la crueltat no era Artaud, era això, era The network a la española, seguint la tradició de Berlanga, Zulueta i Ramón Gómez de la Serna, què carai, és Santiago Lorenzo pur i molt dur. I de passada, a la sortida, he comprat Los huerfanitos i en Santiago Lorenzo m'ha preguntat si volia que el firmés, i amb la pell com caient-se a tires i com enfonsada en una patètica infància que no has viscut mai, li he dit que vale, i que gràcies, i ja. En Jaume Ripoll a la primera taula rodona ha posat el dit a la llaga exquisitament. El preàmbul de Lorenzo a la pel·lícula, juntament amb en Jordi Costa i en Miqui Otero, ha estat molt emocionant i divertit, no sé com explicar-ho, es quedarà curt.