miércoles, 15 de julio de 2015

#GANDULES15 "AMOR EN PUNT DE FUGA"

#GANDULES15 aquest any va de l'AMOR EN FUGA. Ens han demanat a uns quants vinculats amb les activitats musicals del CCCB que diguem les nostres cançons d'amor preferides. El llistat final es pot CONSULTAR AQUÍ i a Spotify. Deixo la versió ampliada de les meves recomenacions, el text complet: 


Divertirse. Arder juntos.

I put a spell on you es una canción escrita por Screamin’ Jay Hawkins y versionada por casi todo el mundo. Hawkins la cantaba en programas televisivos del entertainment norteamericano de los sesenta sujetando una calavera que fumaba, con un colmillo bajo la nariz, mirando de forma entre cómica y amenazante al público, gritando, como quien se ha pasado, y da igual que sea con el amor o con el alcohol (de hecho en la grabación de la canción brilló más el alcohol que el amor). Es una canción al servicio del erotismo salvaje y de la chifladura revitalizante. Los que se la hicieron suya a posteriori le dieron una gravedad que no se encontraba en la original. Este tema tiene algo cercano al Dream Baby Dream de Suicide, supongo que por lo “involuntariamente” sexual. Hay algo maravilloso en la canción de Suicide, en su repetición, en su calle de dirección única, el hecho de que el amor es un ejercitarse en la libertad del otro mientras ardemos juntos; algo que Bruce Springsteen transformó en “el gran sueño americano” en la versión que hizo, lo dicho: “dream, baby dream; keep your dreams burning, for ever”.

El vendaval. El dolor.

Ne me quitte pas de Jacques Brel es la más bella humillación de amor. En algunas versiones el trémolo del piano de fondo se corresponde con el trémolo de sus enormes incisivos. “Déjame ser la sombra de tu sombra, la sombra de tu mano, la sombra de tu perro”, declama Brel entre sudores, lágrimas y saliva, buscando el drama en sus humores, hipnotizando el público y la cámara de televisión con su rostro desencajado. El cantante la escribió después de esconderse debajo las faldas de su mujer cuando supo que había dejado embarazada a su amante, rompiendo así con una turbulenta y apasionada relación de cinco años de amor a doble banda. Sublimación postraumática, todo un clásico, también lo del escaqueo. Nina Simone (Dios es negro y mujer), versionó el tema de Brel e hizo otra versión de otro “vendaval amoroso”: Wild is the wind. El tema original es de Dimitri Tiomkin con letra de Ned Washington y cantado por Johnny Mathis, una canción bonita que podría sonar en el ascensor o antes de ir al catre acompañado. Nina Simone la convirtió en una oda a la hambruna de amor, al deseo de saciarse a través del otro, de ser atravesado por el vendaval o por el enloquecido piano en un crescendo al que le faltan teclas para llegar al éxtasis que convoca la canción.

Para siempre. Como siempre.

Mickey Baker era el profesor de Sylvia Robinson y formaron banda (Mickey & Sylvia)  y sello, aunque cuando una  escucha temas como Dearest sólo puede imaginarse amor entre los dos, puro amor. Es una canción sencilla sobre el amor de pareja y sobre el envejecer juntos a pesar del propio pesar del tiempo, una canción donde el reloj lo marcan las congas, donde el amor se dice con arpegios de guitarras y donde se besan a voces. Sencillo, cálido, esbozado: como siempre, para siempre. Con la chica y para siempre quiere quedarse el protagonista de la preciosa canción de La Estrella de David. ¿Título de la canción? Cuando te deje.

Extras

Otras canciones memorables sobre el amor son Surrender de Elvis Presley porque es fuego con estilo; Macorina de Chavela Vargas porque es amor carnal sin clases ni géneros; Love Letter de Ketty Lester porque resume muy bien el amor en la era pre-tecnológica; Te estoy queriendo tanto que interpretada por Bambino por su principio de realidad, por la constatación que todo deseo genera miedo a su alrededor; Nothing Matter When we’re Dancing de los Magnetic Fields porque hay que celebrar; I’ll be Your Mirror de la Velvet Underground o La Mamma Morta de Umberto Giordano, porque el amor a veces es salvífico; y, finalmente, el tema Le Tourbillon de la Vie de la película  Jules et Jim de Truffaut porque, al final, ni todo era tan importante, ni tan doloroso, ni tan fenomenal. Todos acabamos sobreviviendo a los fracasos y usamos las canciones de amor para hacer ver que aún tenemos 20 años, el corazón roto y un amante por reconquistar. Por suerte, nada de eso es verdad.


Selección:
Screamin’ Jay Hawkins, I put a spell on you
Suicide, Dream baby dream
Jacques Brel, Ne me quitte pas
Nina Simone, Wild is the wind
Mickey and Silvia, Dearest
La Estrella de David, Cuando te deje
Elvis Presley, Surrender
Chavela Vargas, Macorina
Ketty Lester, Love Letters
Bambino, Te estoy queriendo tanto que (autor: Manuel Alejandro)
Magnetic Fields, Nothing matter when we’re dancing
I’ll be your mirror, Velvet Underground
Umberto Giordano, La mamma morta (ópera “Andrea Chénier”)
Le tourbillon de la vie