sábado, 17 de febrero de 2007

LA PASSIÓ SEGONS GABRIELLE
















"La vida se vengaba de mí, y la venganza consistía sólo en regresar,
nada más. Todo caso de locura es que algo ha regresado.
Los posesos, a ellos no les posee lo que llega, sino lo que regresa.
A veces, la vida regresa.”
La pasión según G.H., Clarice Lispector

GABRIELLE...
Alemanya/ França/ Itàlia, 2005, ColorDirecció: Patrice Chéreau Música: Fotografia: Eric Gautier Intèrprets: Isabelle Huppert (Gabrielle Hervey), Pascal Greggory (Jean Hervey), Thierry Hancisse (l’editor) Guió: Patrice Chéreau, Anne-Louise Trividic, basat en la novel·la de Gabrielle-Huppert
Joseph Conrad El regreso.Durada: 90 min. Idioma: Francès

Tanques un matrimoni de classe alta en la seva mansió lúgubre i benestant en el París del 1912. Desvetlles la mentida en què han viscut aquesta parella al llarg de deu anys de matrimoni. Fas aflorar la veritat d’aquesta dilatada suspensió de la vida en una carta de comiat i fas que la que marxa torni hores després per segellar-la en carn i ossos. Poses a la inabastable Isabelle Huppert ( L’Ivresse du pouvoir, Le temps du loup, 8 femmes, La pianista, Rien ne va plus, Les destinés sentimentals, Loulou, Sauve qui peut la vie...) i el galan Pascal Gregory (La môme, Le temps retrouvé, L’Arbre, le maire et la médiathèque, Pauline à la plage...) a interpretar la parella de la mà de Patrice Chéreau (Son frère, Intimacy, La Reine Margot, Hôtel de France, La chair de l’orchidée...) a partir de la novel·la The return, que Joseph Conrad va fer en homenatge a Henry James. Tens Gabrielle. Una pel·lícula, una joia, però sobretot la dona que hi ha al darrera i que posa nom al títol, la dona que sobreviu dins aquests vestits encorsetats i aquesta escenografia il·luminada segons l’herència del pintor Fantin-Latour (elements que, no en va, van ser premiats en la darrera entrega dels premis César).

No fa gaire vaig llegir d’una volada La pasión según G.H., de l’escriptora jueva ucraïno-brasilera Clarice Lispector, la Clarice que es tanca en la mateixa cambra-món que el seu personatge femení, G.H., la que, com l’Antígona de la Zambrano i ella mateixa alhora, és enterrada viva. La “G.H. Lispector” que, tal com Gabrielle hauria pogut dir, clama: “No quiero la belleza, quiero la identidad. La belleza sería un añadido, y ahora voy a tener que prescindir de ella.” La bella i impecable Gabrielle és la figura que oculta, amb tota la charme i encant de l’alta burgesia, la seva pròpia defunció vivent. Però la funció acaba quan la passió la crida a viure. L’excusa és un home, un amant, i el detonant una carta, la confessió, però el relat no és el d’una aventura amorosa, ni el d’una culpa portada a la llum, sinó la manifestació d’una passió de viure, la coreografia dantesca d’un sinistre retorn, no només a la casa que l’ha servida d’enterramorts, sinó també a la vida. A Gabrielle (Huppert) ja no li cal aixecar una tempesta per intentar revivar davant l’altre, ni que sigui tràgicament, les cendres del seu amor; qui s’encoleritza és ell (Gregory), que crema d’impotència davant les acceptades cendres que Gabrielle li ha mostrat amb un sol cop de puny de frase en el seu retorn: “De haber sabido que me amabas, no hubiera vuelto
[1]”. Aquesta és la frase que feu que Chéreau no pogués deixar la història de Conrad i que feu que, junt amb la fidel guionista Anne-Louise Trividic, adaptessin la història des del punt de vista de la dona en un camí completament personal.

Tant les trajectòries de Huppert, com de Gregory, com de Chéreau, són deutores de personatges novel·lescos: ella en el paper d’una germana Brönte, de Madame Bovary o de Medea; ell en el paper de Saint-Loup, Teseu, el duc d’Alençon o Barnwell Brönte, i el director en el paper de Proust o Napoleon Bonaparte, a més a més d’adaptar obres d’Alban Berg, Txekhov, Hoffman o Alexandre Dumas, però no és això el que dóna ànima a la pel·lícula. És precisament la superació d’aquesta hèrència teatral la que s’encarna. No ens trobem ni davant de literatura, pintura o teatre filmats, sinó davant d’un cinema que sap ser alhora literari, pictòric i teatral. Es va rodar de forma ràpida i intensa, es va buscar utilitzar amb tota llibertat el que havien après del cinema i del teatre, també de la història, i experimentar, com si fossin els primers, uns crèduls nous Lumière potser, intentant captar amb imatges i sons l’arrel del drama de dues efígies extremadament estilitzades, però funeràries. La càmara (passsant del blanc al negre, en ralentit, saltant-se els raccords, mòbil o extremadament immòbil) i la música (no de companyia, sinó indicadora) diuen tot el que Gabrielle calla, ja que ha fet un esforç tan gran per concentrar els seus deu anys de turment en una sola acció i en un sol paràgraf (el de la carta), que ja no li queden més paraules. Silencis com aquests, obren palaus de sensacions i camins de discursos inesgotables en els altres, però sempre arriba el moment en què un ja ha parlat prou, tot i que no suficient encara.
[1] “If I had believed you loved me (...) If I had believed it... I would never have come back -she finished-”. Conrad, J., The return

jueves, 4 de enero de 2007

EL AVE PIZARNIK


cartas de Alejandra Pizarnik,
fotos desde mi habitación en una noche fría

a Sylvia Molloy
Miramar, Viernes 6, 24 hs.
Ma Chère S., se te extraña aquí, si supieras cómo se te extraña aquí. Y muy en especial se piensa en tu “segundo” rostro —el que traté torpemente de describirte. Espero ser chez toi materia de nostalgia, si es que tenés tiempo y espacio libres para mí, ahora que andás por el lugar de las metamorfosis y de los descubrimientos.
Hoy cometí mi primer acto heroico. Fui a la playa. Pero no estoy tranquila, no estaré tranquila hasta que no escriba como yo deseo sobre lo que deseo y de la manera que deseo. Nada más estúpido que alentar estos deseos y no obstante son más fuertes que mi sentido erítico y mi sentido del humor. De todos modos escribo poco y mal. A causa de ello dibujo un poco, pour me réchauffer un peu, para invitar al Gran Silencio a posarse en mi memoria. Pero qué te estoy diciendo para mi capote! Decíme pronto si vendrás en Semana Santa pues en caso contrario no me interesa quedarme en Nachtua, quiero decir en Miramar. Envié sendas cartas a las Hamadas Olga e Yvonne de modo que si venís llámalas por si desean también venir.
Après les pluies et les rires et les saisons
et les fourrures et le soleil et notre sourire
il reste une chose inal-te-ra-ble: je t’aime beaucoup,
beaucoup, beaucoup,
d’ace?
Exhaustivos abrazos, querida amiguita, y más aún
Alejandra

A AMELIA BIAGIONI
Buenos Aires , 18/XI/67
Querida Amelia:
Mil gracias por EL HUMO. Vengo de él y no logro encontrar una frase para destinarle; digo una frase como un manto real que a la vez fuera un manto de arpillera, una frase vestida de princesa pero mendiga.
Por cierto que el primer gesto, al acabar tu libro -hace 1 minuto- ha sido colocarlo entre los libros que voy a releer (no hay muchos) porque EL HUMO me sedujo tanto que siento, simultáneamente, deseos de conocer (es imposible, lo sé, pero justamente) por qué y cómo y de qué manera. Por otra parte, la seducción se despliega en diversas gamas: el poema de la pag. 51, por ejemplo, es la seducción del misterio musical del lenguaje, o mejor, la magia hipnótica que me obligó a leerlo en voz viva. No es el único dotado de ese poder pero sí el más extremo.
Esta mención te hará sonreír, acaso. ¿Cómo frente a cosas tan terribles, hablo de seducción y me complazco en magias "externas" (según algunos)? Precisamente, porque son terribles, y porque el lenguaje se les resiste y las traiciona, e incluso las anula, por eso, justamente, me impresionó doblemente tu libro. Precisamente, porque cada verso y cada palabra han sido llevados (padecidos) hasta su máxima tensión, y con toda la carga de sus sentidos plurales, estos poemas son un lugar -o un espacio- de reunión. Por eso, imagino, invocas a la dura poesía con términos lujosos y trágicos como si fuera la muerte; y por eso, imagino, ser poeta es, entre otras cosas, poseer esta virtud (sinónimo de "la condena", naturalmente) de adueñarse de la máxima paradoja - aquella que el viejo amigo Kierkegaard considera un escándalo. Paradoja que consistiría en que el más solitario, por obra y gracia de "alados Discursos", crea un lugar - el poema- en donde otros solitarios se reúnen, se reconocen (en tanto afuera llueve y es invierno). Tus poemas fueron siempre para mí lugares pero nunca lo fueron como ahora, gracias por EL HUMO. Incluso llegué a preguntarme cómo mantenés la estructura perfecta y acabada si detrás, a tan pocos pasos, acecha el ángel de lo absoluto, opuesto al de los "ojos con límites". No sé, por cierto responder, pero celebro tener que preguntarlo. Tampoco quiero resumirte los temas porque no soy profesora (quizá sea una desgracia, lo digo en serio) y sobre todo porque me son demasiado entrañables. Hay alguno, quizá el más terrible o el más intimidante, que alude al doble o a la sombra o al espejo o al quién soy, que aparece transfigurado como enorme valentía y hermosura (por supuesto que es facilísimo luchar en la guerra comparado con ese descenso al infernal encuentro con la otra o con las otras).
Y no continuo, porque hay que hablar menos y releer más. Dura poesía y duro oficio de servirla pero vos no necesitás temer aquella alusión de Mateo XXX, 25 (o acaso era XXV, 30).
Gracias de nuevo y recibí mi mucha admiración y abrazo
Alejandra

B. A., 5 de julio de 1972
Mi Ivoncita, mi cercanita.
por favor no nos pidamos explicaciones acerca del silencio (¿existe el silencio?).
Inútil decirte --no, la ciencia de lo obvio es ardua como la lectura de lo inefable-- que no sólo te extraño sino que te necesito. Acaso porque somos antípodas y nos damos mutuamente garantías acerca de nuestras vías.
No voy a hablarte de mí en esta cartuja de esperma (este chistezuelo es para decirte: Aquí estoy, todavía). También te mandaré mi nuevo libro El Infierno Musical (Ed. S. XXI). Y también, si consigo fuerza, algunos poemas recientes cuyo emblema es la negación de los rasgos alejandrinos. En ellos, toda yo soy otra, fuera de ciertos pequeños detalles: el humor, los tormentos, las pruebas suplicantes.
Martha Moia, muy amiga mía, se va para USA en septiembre. Estará en New York del 14 al 18. Ignóra si irá a tus árajes (y por supuesto ignora cuándo irá --o no). Si te encontrás con ella supongo que multiplicarás tu presencia en USA pues no puedo creer que no hablen de mí (hacelo con nostalgia, pues algo se me entrecorta en la voz cuando te nombro y adjunto: "No se cuándo volverá!".
(¿Volverás?)
La encantadora Lea me escribió desde (palabra arbitraria en letras griegas, I. B. ) (ejehm!) y yo le respondí a pesar de mi desapego (semi-desapego) actual del mundo de las plumas y los papeles (espero los que me prometiste, pero esto es otro pseudo-chiste pues estoy lejana en ese sentido).
He sido expuesta algunas pruebas algo excesivas (pero si no hay peso no hay medida!) y ahora sé un poquito más (por eso ya no me siento a la mesa y rumio horas y horas un adjetivo de algún poema). Sé un poquito más, comprendo algo más; y sí, es tan terrible y viviente y vibrante esto que alienta en esto que ahora soy. No sé en qué me he convertido. Pero mi mayor defecto lo sabés: la fidelidad.
"Sé fiel hasta la muerte". (Apocalipsis). Que desmemoria no te guíe.
Un abrazo muy tierno de TU
Alejandra


a LEON OSTROV (enviadas desde París, es decir entre 1960-1964)
Sin Fecha
... Tensión a toda hora. La cuestión de siempre: destrucción o creación, sí y no. Me repito la frase aquella que leí hace mucho:
"Le seul remède contre la folie c'est l' innocence des faits."
Felizmente no ha muerto el humor y no deja de divertirme mi vida cotidiana en la que mi torpeza actúa y transforma todo en un viejo film de Chaplin. Así es como me resistí durante muchos meses a lavarme la ropa (me compraba cosas nuevas), lo que impidió suicidarme porque, ¿qué poeta se dejaría manosear sus valijas de muerto si hay en ellas ropa no lavada?
... De pronto me di cuenta de lo que es la poesía, quiero decir, leyendo y releyendo poetas muy distintos sentí cierto ritmo, cierta iluminación, cierta vivencia distinta del lenguaje. Mis últimos poemas son lo mejor que hice. (¡Y qué hice!). Pero no me contentan. Confieso tener miedo. Sé que soy poeta y que haré poemas verdaderos, importantes, insustituibles, me preparo, me dirijo, me consumo y me destruyo. Es mi fin. Y no obstante corro peligro. Tal vez si me encerraran y me torturaran y me obligaran mediante horribles suplicios a escribir dos poemas maravillosos por día, los haría. Estoy segura de ello. Tal vez yo no busco un maestro, busco un verdugo...
... Le di ideas buenas. Pero hacer los diálogos me es imposible. Yo no sé hablar como todos, mis palabras suenan extrañas y vienen de lejos, de donde no es, de los encuentros con nadie. ¿Qué artículos de consumo fabricar con mi melancolía a perpetuidad?

a MARIA ELENA ARIAS LOPEZ
Buenos Aires. 25/V/1970
María Elena, querida lejanita,
¿cómo agradecerte esos presentes tan caros a mi corazón? y por los que daría "tout Weber et tout Mozart" (1)
No quise agradecerte antes porque primero tenía que demostrarte que mi pasión por los cuadernos and cía. no es una trascendencia vacua sino, digamos, la expresión de un pudor bastante poco admirable. Es decir, puesto que la escritura c' est mon mal d' aimer (2) (ni sé si cabe esta expresión que me gusta por el sonido: perdón) y no me atrevo jamás a confiarlo a otro(a) viviente, alors, me invento un amor por blocks and Co. (un amor bien real, por otra parte). En fin, estoy por acabar ese precioso block de hojas tan dulces con extraños cuadritos (me hacen bien: necesito límites) y ¡sabés qué escribo? pues nada menos que UMO-R (no es negro -además, "humor negro" perdió sentido) o lo que fuere pero humor (a mi juicio, al menos).
Y es difícil porque una -yo- (acaso nosotros) tiene prejuicios; no respeta el humor; cree )no le cree pero en el fondo sí) que lo serio es más importante. En fin, me cuesta mucho exteriorizar mi humor que es velocísimo (y yo tan lenta). Además, anoche se unieron amor y sexo. Conjunción que disgusta a esta enamorada de Bataille -fue vecino mío- que te escribe. En fin, aunque repruebo el texto de anoche, me reí 7 u 8 horas o (cf. Pigafetta: Carta al Aretino - S.XVI) "se relamió como una rufiana" (sic).
Gracias, M. E., por tu gesto finísimo, y ¡cómo podría olvidarlo? No podría, claro es. Tuya tu muy
Alejandra (pizarnik)
(1) Nota al pie de Alejandra: ¡te acordás del soneto de Nerval?
(2) Es mi amor enfermizo.




lunes, 18 de diciembre de 2006

ARENDT, et vaig escoltar de lluny, en el cafè Segle XX

Liebe Hannah
Arendt, et vaig escoltar de lluny, rient dins el cafè "Segle XX", esguardada per gosses mirades que no et volien bé, potser tampoc mal, però afilaven agulles per un ball. Tenies el cap ben alt, queien bombes al teu costat, entre les converses indiferenciades en el capvespre venusià, entre dos instants qualsevols en un segle mortal. Anaves ben vestida, amb el teu riure alt, amb la teva noblesa d'allò estrictament humà.
Qui vulgui pot accedir a les fantàstiques entrevistes que es van veure la setmana passada al CCCB: ENTREVISTA 1 (1a part), ENTREVISTA 1 (2a part), ENTREVISTA 1 (3a part), ENTREVISTA 2 (1a part), ENTREVISTA 2 (2a part). Tocat i enfonsat. Ara em costa remuntar-me a la setmana passada per dir-ne i oferir alguna cosa, així que, moguda per la mandra (enemiga de tot i tothom), o el cansament que succeeix les hores de treball, no puc, sinó reproduir el que llavors sí que vaig gosar dir a un amic (i que em disculpi la falta d'exclusivitat, però també podria ser una manera de fer justícia al que m'ha ensenyat: que tot ha de ser donat, que res ens pertany, que tot flueix entrecreuant-se:
"Ignoraba que se pudieran decir cosas tan útiles sobre y a partir de ella, e ignoraba que ella pudiera ser tan precisa en su habla, responsabilizadae implicada con todo, y sin agarrarse fanáticamente a nada, esta postura del sabio a la cual tanto cuesta llegar, postura que le hace ver las cosas más allá del prejuicio (que es un ponerse en el lugar del otro sin el otro), y que le hace decir que el tipo que la encarceló antes del exilio era maravilloso y que se hicieron amigos (el mismo que la soltó). La misma lucidez que le hace ver dónde están los problemas reales en los hechos reales, y cuál es el problema ydirección en los problema intelectuales. Su honestidad de entrada en ese poco abuso de su extrema inteligencia (emocional, pero práctica: practicable),el dejar que siempre sea desde ella desde donde sehable, sin agotarla nunca, sin prostituirla nunca, sin excesos, con una moderación nada moderada, más bien, con una templanza de una radicalidad sin igual. Me gustó cuando en la entrevista le preguntaron por los que habían sido influenciados por ella, a lo queArendt respondió que esto era una cosa muy masculina: la influencia... Y en cuanto a sus maestros, dijo que Jaspers fue para ella una especie de revelación: "Lo fascinante de Jaspers es que, espero que no estémirando ahora mismo el programa, cuando se ponía lapalabra a su boca -o cuando llegaba- todo seesclarecía, eso no he vuelto a encontrarlo nunca más".

miércoles, 22 de noviembre de 2006

EN EL PÒRTIC DE LA CASA: Declaracions de intencions abans de començar el viatge i acabar amb mi













Intenta no fingir-se, diu el que li passa, tot el dubte que li passa, tot just per començar d’alguna manera · Una manera qualsevol en aquest ARA.

Parlem com qui llaura, escrivim com qui parla, a cau d’orella, a cau d’absència, en cau d’amor. O això sembla. I jo i Boris Pasternak escoltem Marina Tsvetaieva que escriu: Boris! Rainer Maria Rilke est mort. Je ne sais pas la date, il y a trois jours environ. On est venu m’inviter à un réveillon, et en même temps, on m’a appris la nouvelle. Sa dernière lettre (6 septembre) se terminait par un cri: “Au printemps! C’est trop long! Plus tôt, plus tôt! (Im Frühling? Mir ist lang. Eher! Eher!)”. (Nous avions parlé de nous voir). Il n’a pas répondu à ma réponse, puis, après mon arrivée à Bellevue, je lui ai envoyé cette lettre en une ligne: “Rainer, was ist’s? Rainer, liebst du mich noch? (Rainer, que se passe-t-il? Rainer, m’aimes-tu encore?)”. En aquest punt som llaurats per la carta i la mort. Per la viva paraula.

Per Tsvetaieva el 6 de setembre sempre anirà lligat a la darrera correspondència de Rilke. Les dates: Les no menys vives dates. Tots tenim les nostres dates, i l’escriptura juga a això. La premsa tendeix a esborrar-ho, no recapitula esdeveniments, els converteix en fantasmes, com deia Pasternak (aproximadament): L’escriptor en la redacció (d’un diari, s’entén) és com un elefant en una botiga de porcellanes. Però els blogs no, són fills dels nostres dies. I les cartes, sempre parentes de les distàncies. Comencem una nova ruta i m’agafo a aquests amics mai coneguts per encetar-la, tot per simular que no estem sols, que hi ha un “a l’altra banda” (i hi és). Estic aquí pels que estimo, de fet només existeix allò que estimo o allò que, violentant-me, m'impulsa a estimar, a buscar la millor manera d’obrar tot cedint als tentacles, amargs i florits, de la vida (i això ja és per si sol una fita: abans no sabia què era estimar i vaig fer de la Vida sols un mot amarg). Llegir aquesta carta de la poeta és una manera de passar el dit, com un cec, pel cos (escrit) de Rilke, donar-li vida. L’escriptura, trencant amb les restriccions espaials, s’endinsa en el joc del temps: Qui fou Rainer Maria Rilke, qui fou? Tot mentre davant els nostres imaginants ulls va essent. Parlo d’ell per no parlar de mi, està clar, o potser ho faig pel contrari, per fer-ho més còmodament, sense adonar-me’n. Qui sóc? Què sóc?

A mesura que passa el temps un es pregunta què s’ha fet amb el temps que se li ha atorgat. La paradoxa és fer-ho retrospectivament quan un s’ha passat tota la vida concentrant-se en l’instant, intentant prendre’l a consciència (gest que a la llarga un entreveu com un sacrifici d’amor sovint ingrat). Amb el temps l’instant es desdibuixa, i la qüestió sobre què va envoltar tantes preses de decisions, tants moments de imperant intensitat, de dolorosa necessitat, plana, plana, plana, fins que ofega, i la planícia esdevé fons a remuntar. Una recorda un moment de infància en què va decidir que el que li agradava era escriure, quasi com la manera més institucionalment acceptada de l'imaginar (però si m'haguessin deixat sobre un arbre, el fet hagués estat el mateix); va decidir que el que volia era saber i viure el més bonament possible (ara em costa més respondre a aquestes decisions), això és d’acord uns principis que intuïa però que es presentaven com l’anvers de qualsevol manament, ja que només tenien sentit amb el contacte amb els altres, dins els fets. I el fet que va esdevenir-se és que amb el contacte amb els altres tot principi es desballestava, es descobria fràgil el lloc d’un mateix, tremolava el sac ple d’il·lusions que tot nen insemina arreu. Alhora va arribar el més grat: La desaparició d’un mateix en pro del “nosaltres”. Narcís s’oblidava del llit de l’aigua i es trobava amb Eco rera un arbre. De fet ara dubta de si les preses de decisions, el que recorda, no és el record d’una ficció que un dia va quedar erròniament gravada mentre gravitava en la branca de qualsevol arbre. No ho sap, però creu que va passar, doncs ho recorda en abstracte (fora de context), però amb detall. I a continuació: Com fer-ho? Com dur a la pràctica aquests principis i decisions vitals? Què s'esdevindrà amb cada decisió? Quina és lmanera més pròpia per fer-ho? Més necessària? Ella o jo va escriure fa un any i poc més:

Me gustaría felicitar a Fernando Prats porque ha encontrado su CÓMO, muy loable, y en su CÓMO caben todos aquellos (Ramon Llull, Böehme, Beuys...) de quien ha aprendido, pero no pesan, no lo encallan, le ayudan a andar en este camino donde, gracias al hecho de haber encontrado la manera, va más ligero de equipaje (lleva lo más esencial) y, por lo tanto, puede seguir estando a punto para recibir, puede seguir haciendo en este camino donde nos paramos precisamente porque testimoniamos que nunca se termina ni se llega. Hasta que uno no encuentra su CÓMO todo es horrible, insatisfactorio, lleno de nostalgias y a la desesperada. Yo todavía no he encontrado mi CÓMO, pero espero, y aunque tenga la boca sellada (algunas veces por las “rejas de lenguaje”, otras por pozos de silencio), abro lo más anchamente que puedo las orejas por si acaso. Por si acaso después de caer una hoja escuchase pasar un ángel. Por si acaso después de haber visto ojos que se escondían irritados por el llanto, viese a contraluz como se acerca la mano hermana para calmarme de este incendio a cuentagotas. Una mano hermana que me tatuase en la lengua que “todo acabará bien”, la palabra con que se dice que “todo acabará bien”, para poder decir, sin dudar, que “todo acabará bien”. Una fe para nunca más desear vivir en la sombra, una aventura en la cual creer, un mañana lleno de sentido y un sentido lleno de mañana.”

Quan es troba el COM, el QUÈ arriba sol. I encara ara, el COM, mentre vaig fent, resta opac. Escriure és una via concurreguda (i aquesta és la gràcia: l’evident accessibilitat). Escriure, però com? Fins on la forma? Fins on la necessitat? Fins on l’obra, la vida, i l’altra nova vida que es recrea o fa petja borrosa en el text? Som les paraules dels altres, però aquestes vibren i ens neixen com carn de llavor sovint idiota (a pesar de que un temps ençà teníem ales), com fills sense mare, però sempre fills d’alguna cosa. Començo aquesta nova ruta sense saber, la qual cosa em dóna uns aires de irònica normalitat. Voldria parlar de les coses que ens ronden, fer-me pont, cap a mi, els altres i les coses, fer d’alguns moments i pocs dies, impossibles hores de molts. Fer-se comú, i ressaltar alguns contorns que potser els altres no veuen (perquè cadascú és un sol punt de vista apuntant cap a la xarxa dels altres), amb l’esperança de que aquest altre a un li pot tornar la jugada dels daus que tots portem a la butxaca i que esgotem una mica més cada dia de segon. Tots aquests propòsits seran una lliçó pel meu egoisme. És tard i de nit (sempre hi ha un defora de la paraula), i el cor ja batega ample en el replà del somni. Avui una despedida el deixa més desprotegit que de costum (i ja és dir), més anhelant de penetrar les estances d’Hypnos sense cap mena d’equipatge, ni costums, ni carn, ni esperances. M’agradaria parlar de mi sense mi, fer un petit jardí per aquest (sovint suïcida, però necessari) “nosaltres”. No explicaré les coses que em passen (com si fes una apologia egocèntrica del tedi), sinó el que m’ocupa, pre-ocupa i que potser algú altre reconeixerà i no deixarà refredar.

Nous nous touchons comment? Par des coups d’aile. Rainer, Rainer, tu m’as dit cela sans me connaître, comme un aveugle (un voyant!)” (M.T.): Tocar-se per cops d’ales, com cecs i estranys germans: A això ajuden les paraules (quan neixen clarament -del cor-). A això ajuda aquesta no menys estranya casa que és el blog, aquest espai virtual que no necessita més que temps i amor per habitar-la.

“A una y otra mano, allí/ donde me crecían las estrellas, lejos/ de todos los cielos, cerca/ de todos los cielos:/ ¡Cómo/ se vela allí!¡Cómo/ se nos abre el mundo a través/ de nosotros!/ Tu estás/ donde tu ojo está, estás/ arriba, estás/ abajo, yo/ encuentro salida. / Oh ese centro errante, vacío,/ hospitalario. Separados,/ te caigo en suerte, me/ caes en suerte, uno del otro/ caído, vemos/ a través:/ Lo/ Mismo/ nos ha/ perdido, lo/ Mismo/ nos ha/ olvidado, lo/ Mismo/ nos ha.”, Paul Celan, “Zu beiden händen” (‘A una y otra mano’) de “Niemands Rose” (‘Rosa de Nadie’).