lunes, 18 de abril de 2011

ESTACIONES FANTASMAS: NO MORIRÁS

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Hay ciertos domingos en los que te paras en la estación de Maçanet-Massanes, como hoy. Maçanet-Massanes es una estación fantasma donde lo único que puedes hacer es estacionar: dentro de la cafetería que regenta una mujer de gesto seco, o afuera, donde el viento sopla con la fiereza de cuando se pasa a la velocidad del rayo por un espacio hueco. La señora deja consumir sus cigarrillos en una de las mesas rojas que adornan el andén, un cigarrillo que se fuma el viento. “Otra vez, si es que yo, pa que enciendo los cigarros si se me consumen solos”, le dice a los trabajadores de aquel micro-cuartel: una mujer que limpia, un señor que mantiene y otro que vigila, como torero sin corrida. Por los altavoces anuncian que no atravesemos las vías, que pasemos por el paso subterráneo. Difícil sería morir atropellado allí, como difícil es que muera uno de los actores en un western una vez se ha parado la escena. Y es que allí no pasa nada, nadie, y cuando un tren llega lo hace con una calma repentina, como un animal prehistórico que viniese andando desde muy lejos hasta el presente para sacarse un poco de la historia. Los cantos de los pájaros se los lleva el fuerte viento, la belleza del lugar se la come la maciza torre de hormigón que sostiene las vías por las que tiene que pasar el tren de alta velocidad. Llega un tren de lento, pero no tan largo, recorrido; la calma del sitio se rompe por un momento, un falso silencio algo enmohecido y ronco se pone en marcha, aparecen los primeros movimientos, que no duran más de un par de minutos, como en una jugada de ajedrez donde lo único que se mueven son los peones, una jugada para no moverse del lugar. Entras en tablas, imposible rematar. El tren se larga y el silencio se vuelve a acristalar.


En tablas se queda la gente mayor después de sufrir una lesión cerebral, en estado casi prenatal, su cerebro ya no puede crear, sólo repetir, a veces con errores, las cuatro palabras: un-dos-tre-bu-ti-fa-rra-de-pa-gès! Una mímesis de las palabras de los otros que es menos que nada, los ojos ausentes y fijos, el “sí” como respuesta única a todo. Si le pides que sonría esboza un gesto cercano a un rictus. Es una muerte a doble banda: ni tú eres tú (puesto que la persona ya no te reconoce) ni ella es ya ella (puesto que no sabe ni conoce). Lo vivido, todo lo anterior, ya se ha ido hecho polvo en otra partida lejana y ahora ambos se tienen que reinventar. Hay muchos sitios donde abuelos como plantas viven a merced de la farmacia y de pagar un sueldo mensual. Si te jubilas a los 67, por lógica te mueres pasados los 90, aunque haga tiempo que algunas partes de tu cuerpo, que tu cabeza, hayan dejado de funcionar. Le aprieto una de las manos a mi abuela y ella responde con el mismo gesto, nos comunicamos con el tacto, sólo de medio cuerpo. Me pregunto qué diferencia hay entre lo vivo que funciona y lo vivo que ha dejado de funcionar, qué quiere decir que alguien piensa, cómo se puede juzgar, cuál es la frecuencia del sentimiento y cómo se puede conocer lo que siente alguien que no expresa nada, cuál es el umbral a partir del cual una sensación se convierte en sentimiento, en afección, y si no estará ella más cercana a lo vivo que otros vivos que viven immersos en su automatismo reincidente y conciente, o no, imposible saberlo. Como en aquella letra de Camarón: “el espejo donde te miras te dirá como tu eres, pero nunca te dirá los pensamientos que tienes”. Nuestra relación es animal: nada de palabras, sólo vibraciones y gestos, contacto, espera. Los cuerpos de todos estos ancianos siguen latiendo, pero como piedras únicas en un desierto immenso, sonando sordomudamente para nadie, ni para ellos, como flotando en un conducto vacuo donde lo único que pueden hacer es martillear, como en aquel versillo de García Lorca: “sin ningún viento hazme caso, ¡gira corazón!¡gira corazón!”.


Vivimos en una sociedad en la que no se nos está permitido poner nuestro punto y final, donde parece imposible poder morir dignamente, estamos médicamente determinados, obligados a aguantar, sea cual sea nuestra voluntad. Hace falta pensar seriamente lo del testamento vital, si no haría falta desarrollarlo un poco más. Decía Epicuro: “Vivir y morir bien son una idéntica cosa para el sabio, el hombre feliz”. Ahora cada vez se ponen más losas en la vida de uno durante el trayecto solar y más funcionarios en el lecho de tu pre-muerte. Señores, déjennos en la soñada paz. Qué es eso de que te seden durante medio día, te duermas en la otra mitad y te levanten con una especie de grúa para el tránsito entre una fase y la otra. Y mientras se produce este desplazamiento está prohibido entrar en la habitación: “hay gente trabajando, se ruega no pasar”, como en las obras. Buscando ser extremadamente morales (No matarás) rozamos la estupidez moral. Los ancianos, como en la canción de Jacques Brel, “ne parlent plus ou alors seulement parfois du bout des yeux”, animales encadenados a su propio cuerpo, aunque ya hayan perdido el aliento, marcando los pasos con su corazón cansado para nunca llegar.


Hay domingos que se parecen a una estación de tren fantasma. Hay hospitales donde se escuchan de lejos los pasos de las enfermeras que dosifican, por el sueldo y algo de buena voluntad, los miligramos que impiden que la gente muera de una vez por todas cuando la vida parece que ya te ha hecho el jaque-mate final. Lo que refulge en el ambiente es una agonía muy formal, sin quejío, la agonía callada de todo lo funcional. El viento ha hecho una única bocanada que va a muchos quilómetros por hora enlazando el hueco de las vías de la estación fantasma, el de los pasillos del hospital por donde sopla el viento como a través de espacios infinitamente abiertos y el de mi amor derecho y mi pasado izquierdo sin los cuales es difícil respirar. Tienes miedo de soltarle la mano y que regrese ese viento tan fuerte que cuando llega te hunde las cuencas de los ojos y te obliga a recordar. Hay domingos en los que sólo existe la mano derecha de mi abuela aprentándome las falanges en presente según su propio compás.

viernes, 15 de abril de 2011

PRIMAVERA VISUALSOUND

Pavement. Clicar per ampliar.

(En Lluís Huedo em va dir si li feia un text pel documental que ha fet sobre el Primavera Sound 2010; he aprofitat per redireccionar-ho a Venuspluton!com -els companys ho penjaran en breu si és que no ho han penjat ja-, aquí va el text en la versió castellana)

AQUÍ ELS VÍDEOS!


Escribiré estas cuatro líneas de la misma manera con que Luís Huedo ha hecho el emotivo documental Primavera Sound 2010, sin inversión económica, por amor al arte y a la música, improvisando sobre la marcha; además lo haré sin tener un conocimiento muy específico del tema, a pesar de haber ido en diversas ediciones y padecer el mismo male malorum de buena parte del público, que es el haber descubierto en plena adolescencia aquella música que se convirtió, automáticamente, en la banda sonora de cualquier proceso de nostalgia, éxtasi o recuerdo.

Marabunta power
El Primavera Sound es uno de los pocos festivales que consigue hacerte llorar de emoción (y de rabia, si no te puedes costear la entrada) sólo leyendo el programa. Tan milenario nos parece, tan dinosaurio dentro del campo de los festivales de música independiente, que contarle diez años de vida resulta poco creíble. En cuatro años el festival quintuplicó el número de asistentes, pasando de los 8.000 iniciales a los 40.000 que hicieron pasarlo del folclore de El Poble Español al far west restorfuturista del Fórum de Barcelona el año en que este recinto “para las culturas” abrió sus puertas llenando de asfalto y actividades el litoral de Sant Adrià del Besós. Si antes la zona recibía “besosadas” (subidas caudalosas del rio que inundaban la zona), a finales de mayo recibe “indienadas”, olas de aficionados a la música indie, al pop-rock, al folk, a l’electro, al punk-rock y al roll, también al roll. Entre las centrales términas y los bares de toda la vida, la juventud y los no tan jóvenes llegan de todas partes del mundo con ganas de entregarse a sus ídolos; una de las otras promesas que se hacen todos los buenos aficionados a este tipo de música es el de descubrir la hornada de bandas nuevas, pero el amor a los padres y las largas noches aliñadas de excesos de todo tipo (también de la propia noche) acaban desviándole a menudo de sus objetivos. Y hablando de objetivos y de perder la cabeza, esto es una poco lo que consigue el documental: hacerte perder corazón y cabeza en el ambiente del festival y retratar cómo es vivido por el espectador y por el músico; en él quedan testimonados los deambulares del gruppie para llegar a sus tótems o para reencontrar lo que hace rato ha perdido (sea la cabeza, los compañeros, el dinero, el éxtasis o el sueño). Lluís se emmierda, y mucho, y muy bien, en lo que conoce: el público, las bandas, la música.

Impresiones de un youtubero
La estructura del documental es curiosa, funciona aleatoriamente, como su proceso de grabación: a la web accedes cada vez a un orden diferente de las distintas partes que lo conforman. Como si se tratara de un canal de Youtube o de una memoria abrumada que recupera recuerdos como quiere, o como puede en una mañana de resaca. Ni créditos, ni indicaciones, ni transiciones, el montaje de Huedo es seco, imprevisible, poco domesticado (y no será por falt ade conocimientos, dedicándose como lo hace habitualmente a la edició nde vídeo), salvaje, inteligente y, sobretodo, sorprendente. Qué bonita rabia que hacen los montajes que siempre te sorprenden (no se pueden imitar), y qué buen gusto que te dejan al final del viaje. El montaje respecta el proceso de grabación totalmente improvisado que fue siguiendo el día a día, viviendo y viendo (y bebiendo) el festival tal como lo hubiera hecho si no hubiera llevado la cámara de fotos compacta Lumix TZ7 encima. La decisión de usar una cámara poco profesional le sirvió para poder estar, técnica, narrativa y estilíticamente, del lado de los espectadores. Como un “youtubero” más (un “youtubero” dotado del arte de la narrativa audiovisual), su cámara aparece al lado del bosque de manos con cámaras que llenaban de flashes el escenario y la targeta de memoria de imágenes para el recuerdo de los habitantes de facebook. Con excepción del concierto de Half Foot Outside que, al ser su último concierto en Barcelona, fue grabado con instrucciones previas. Ai, el fetichismo que provoca el memento mori! Hace falta respetarlo.

La música por sobre de todo
En el documental se retrata al músico, antes que nada, como un devoto de la música, como un rastreador de bandas, de sonidos, de experiencias musicales. Vemos a J de Los Planetas entre el público durante el concierto de Él Mató A Un Policía Motorizado, Edi de Za! en el concierto de Atleta, los miembros de Two Dead Cats en el concierto de Nueva Vulcano, Dani de Pony Bravo rondando la zona donde tocaban Beak. Y también los ecuchamos, bonito es el momento en que los músicos anuncia a qué quieren o a qué no pueden asistir (porque les coincide la hora y el lugar con su actuación): Za! no pudiendo ver a Sunny Day Real Estate, Dan de Tortoise perdiéndose Crocodrile, los Nueva Vulcano no pudiendo terminar el concierto de The New Pornographers, Steve Albini de Shellac queriendo ir a escuchar Low, Gary Numan i Wire, Pony Bravo gozando con Shellac, Wire i Pixies, etc., Y así la gran fratria musical se muestra, se rompe la cuarta pared del escenario, desaparece la entronización de la estrella, cae el deslumbramiento de las parrillas de focos, se calma el griterío alocado de los fans, y sólo queda la música. Toda sola. Y el gesto, aquél, del músico. Y basta. Lo que importa.

Pater Familias
Lluís, en medio de la ebriedad audiovisual que resulta de adoptar, en primer lugar este punto de vista extremadamente subjetivo, en segundo lugar el ser simplemente un observador que espera en un rincón de fórum, se guarda dos cartas en el bolsillo: la primera se llama Steve Albini (Shellac) y la segunda Dan Bitney (Tortoise). Huedo entrevista estos dos representantes de lo que Dani de Pony Bravo llama “mundo viejuno”, y serán precisamente éstos y otros representantes del “mundo viejuno”, pilares imprescindibles de cada edición del Primavera Sound. De las confesiones claras e intimistas a la vez de Albini y Bitney, pasamos al escenario par aver algunos fragmentos de los conciertos de Sunny Day Real State o de Pavement, para los cuales parece que no haya pasado el tiempo o, si ha pasado, sólo lo ha hecho para mejorarlos como músicos. Huedo no duda en descomponer el relato, en fracccionar las canciones en función de momentos concretos y breves de atención y de maravilla súbita en la conemplación que pasan pr las manos de un guitarrista, una frase del cantate, un redoble de batería, un acorde final, la cerveza que aguantabas que se ha caído al suelo por quedarte embobado, y volvemos a empezar.
Del tránsito al éxtasis
El documental retrata también qué passa en estos grandes circos cuando no pasa nada, los tránsitos entre una zona y la otra del recinto, el agotamiento de los cowboys de este far west a veces crudo, a veces azucarado, la espera a que regresen todos tus colegas de los sanitarios, las escrituras de mensajes interminables de móbil para conseguir cuadrar el círculo del encuentro con aquellos que tenían que aprecer hace un par de horas, las idas y venidas como en un enjambre, con menos orden que desorden. El aburrimiento, también el aburrimiento y las pausas a tantas idas y venidas. Otra cerveza. Todo esto queda registrado sin escrúpulos y con tacto de montador. Pasado el tránsito, llegamos al éxtasis: los gritos primitivos de Za!, los cantos suplicantes de Nueva Vulcano y Él mató a un policía motorizado, la excentricidad irrefrenable de Monotonix, el feeling de Titus Andronicus y de Half Foot Outside, la locura vestida de ieti de Les Savy Fav, la fuerza de Beak y Sunny Day Real State, la contundencia y veteranía de Pavement, entre otros. Capas y más capas de músicas y músicos, como en una suculenta lasaña al final indigerible, donde el gusto del primero se pierde con la degustación del segundo, un hartazgo de los sentidos voluntario, hasta reventar, una escucha sedienta, como si viniéramos de una larga travesía del desierto, hasta que, con suerte, uno acaba muriendo de éxtasis o de agotamiento. Al final nos queda una extensa alfombra de residuos matinales en la zona, una pequeña lista de nuevos grupos de referencia en el bolsillo, horas de sobremesa para explicar aquel momento en que la guitarra se giró y………………….y dos o tres buenos recuerdos por día, y ya es mucho.

Menos festivales y más salas de conciertos, dijo él
En un momento determinado el documental muestra una de las ruedas de prensa del festival donde Luis Hidalgo dice que todo este exceso de festivales es insostenible, que va en contra de las salas de conciertos que es allí donde tienen que tocar los músicos. De acuerdo con el sistema de subvenciones púlicas actuales y viendo como el capital artístico y financiero se concentra en manos de unos pocos, este hombre ya puede quedarse tranquilo, muchos festivales caerán por el camino; no será el caso del Primavera Sound, viendo el extraordinario, monumental y megalómano programa del 2011, uno le vaticina larga vida al rei del indie. En algunos sectores de megalomanía también se muere, en este caso, no lo sé.
“¿Qué pensáis de esta arquitectura? Es raro, como
si hubibera envejecido mal, es mejor que muchas cosas,
pero la arquitectura moderna es rara, creo que no lo
tiene muy claro, un poco como la música”
Dan Bitney (Tortoise) sobre el Fórum
Ingrid Guardiola

martes, 5 de abril de 2011

DUES RECOMANACIONS CULTURALS PENITENCIÀRIES



LA COLÒNIA PENITENCIÀRIA
Una animació basada en el conte de Franz Kafka i en il·lustracions científiques i d'intruccions de dibuix. Realitzat per Daniel Pitarch Fernández i Marcel Pié Barba. Versió sonora de Sisu Coromina. Amb la col·laboració del CoNCA i Can Xalant. Podeu accedir al treball clicant AQUÍ o a l'enllaç de sota:
http://www.tallerestampa.com/projecte/120/

HIPATIA
Revista de las mujeres de la cárcel de Mansilla de Mulas (León). Editada por el DEAC de MUSAC. Distribución gratuita.
Número 1:
http://issuu.com/musac_ara/docs/hipatia1
Número 2:
http://issuu.com/musac_ara/docs/hipatia2
Número 3:
http://issuu.com/musac_ara/docs/hipatia3

domingo, 3 de abril de 2011

SOIRÉE SURPAS #01 Y YRJÄNÄ SAUROS


Entrevista a Yrjänä Sauros en el FESTIVAL SURPAS 2009 (co-dirigido por Matias Kauppi, Vanesa Ruiz, Lluís Carbonell y yo misma, Ingrid Guardiola). Las imágenes forman parte de un documental colectivo que orquestró La invisible de Málaga. Los formatos de los brutos son diferentes y las imágenes del concierto provienen del streaming de Neokinok.tv, de ahí la mala calidad técnica. Entiéndase este fragmento como un documento testimonial de este artista fabuloso.

Yrjänä Sauros es un músico especial, raro dirán algunos, clown finlandés con aires trasnochados y mirada aniñada, dirán otros. Estarían bastante en lo cierto. Yrjänä es un músico que, a diferencia de lo que se dice con respecto a la Cultura Finlandesa, es cercano de forma immediata. De hecho, el error está en considerar a los finlandeses como seres fríos y distantes. Su calidez no es mediterránea, es parca, pero honda y sincera. Ayer, en la primera Soirée Surpas, pudimos disfrutar de la actuación de humor-y-flamenco de Pepe Rovia (al cante) y Matias Kauppi (al toque), de Yrjänä Sauros con su repertorio de tangos finlandeses y argentinos, seguido de su espectacular actuación con el Saurófono (un instrumento diseñado por él mismo) y, finalmente, la actuación en el terreno de la música electrónica sincronizada con machininas en directo de Ilya Mayer. Las Soirées Surpas tienen la pretensión de circular por distintos espacios a lo largo del año y de incluir un repertorio de artistas variado en cada acto, una cata fenomenal de la cultura del presente, siempre tendiendo un puente (como el SURPAS viene haciendo desde la primera edición) hacia la bella y misteriosa Finlandia, tierra de borrachos y suicidas según la imaginería popular, pero sobretodo tierra de unos artistas como la copa de un pino que forman una gran familia de la que el SURPAS es deudora, de la que ya no puede prescindir ni desprenderse. Y por muchos años más.

viernes, 1 de abril de 2011

SOIRÉE SURPAS #01

Yränä Sauros i Tapane Rinne al Festival Surpas 2009. Clica la imatge per ampliar-la.
Cartell de la Soirée #01. Clica per ampliar la imatge.

El FESTIVAL SURPAS de cultura lliure i popular que des de fa tres anys s'està celebrant a la localitat fronterera de Portbou a través de l'Associació Cultural OKNO organitzarà a partir del proper 2 d'abril unes trobades de caràcter artístic interdisciplinar a diversos centres d'art i oci barcelonesos a partir d'un micro-format que pretén economitzar el format del festival i donar-li una solució de continuïtat. Es tracta de portar al vell format dels Clubs culturals arriscades propostes culturals que dialoguin amb la política i perfil cultural que el Festival Surpas ha intentat crear en aquests darrers tres anys.


La primera trobada serà aquest dissabte 2 d'abril al local de l'Associació Freedonia (c/Lleialtat 6, del barri del Raval) a les 21.30 h.


Les nits Surpas pretenen mostrar un ampli ventall artístic oferint propostes musicals innovadores, performances i creacions audiovisuals procedents de diverses nacionalitats (Alemanya, Finlàndia, Catalunya, entre d'altres).
Aquesta primera trobada arrancará amb diverses projeccions audiovisuals i instal·lacions sonores. A continuació hi haurà tres propostes musicals de caire ben diferent: el cantaor Pepe Rovira, el compositor electrònic Ilia Mayer i, finalment, l'artista finlandès de performance Yrjänä Sauros que presentarà per primer cop a Barcelona un sorprenent instrument creat per ell mateix: el sauròfon.

Les nits Surpas estan organitzades per l'Associació Cultural OKNO-Festival Surpas amb el recolzament del col.lectiu artístic Kutomo.
Us adjuntem una foto del cartell de la Soirée #01 + una foto de l'actuació de Yrjänä Sauros en el FESTIVAL SURPAS 2009 amb el saxofonista Tapane Rinne.

Moltes gràcies per fer xarxa i per a difondre la informació a tots/es aquells que creieu que hi puguin estar interessats!

salutacions cordials,


Ass. Cultural OKNO
www.festivalsurpas.org

miércoles, 30 de marzo de 2011

POBRE HOMBRE RICO (Sobre I’M STILL HERE de Casey Affleck)




Adverteixo que per qui no sàpiga de què va aquest documental, millor que llegeixi aquest text després. Aquí el TEASER de la pel·lícula que estrenem demà al CINEMA TRUFFAUT. Us recordem que encara podeu veure els MISTERIOS DE LISBOA de Raoul Ruiz.

Sota aquest títol tan comú (I’m still here o: “encara estic aquí”) s’amaga un doble joc: d’una banda el director d’aquesta opera prima, l’actor Casey Affleck (de la família Affleck de tota la vida), situa el punt de vista del protagonista a la capçalera (I’m) i en segon lloc reafirma la seva presència (still here). Si tenim en compte que ens trobem davant d’un fals documental que es presenta a sí mateix com un documental que explica el procés de decadència vital i artística de l’actor Joaquin Phoenix (dels Phoenix de tota la vida) i la seva decisió de deixar el cinema, veurem la ironia del títol. El procés de decadència és fals: ell, l’actor, el pijo, vegà, tòtem de la iconografia hollywoodiana, el nen dolent de mirada subaquàtica, segueix aquí, és més, no només no ha deixat la carrera cinematogràfica, sinó que ens trobem davant d’un excel·lent treball de caracterització cinematogràfica, amb l’única diferència que l’emulador i l’emulat són la mateixa persona (però amb guió de fons). Joaquim Phoenix, germà del malhaurat River Phoenix, ha vist en els seus últims anys com la seva carrera s’enfilava meteòrica (des de Todo por un sueño fins a Two Lovers passant per Gladiator, En la cuerda floja o algunes de les produccions de M. Night Shyamalan), deixant lluny l’època de The Vipper Room, local de Johnny Deep que freqüentaven els germans i prop del qual va morir River Phoenix per sobredosis. Joaquin és un mestre de l’artifici, de l’engany, un soldador de dobles, no només per la seva carrera com a actor, sinó començant per la seva pròpia figura, tota heredada del seu germà: el cognom, el seu activisme pels drets dels animals, la passió per la música, etc. Quan el 2010 es va estrenar a la Biennale I’m Still Here, en cap moment es va dir que es tractava d’un fake i tota la premsa va fregar-se les mans pensant-se que tenien un filó d’or per on començar una escalada d’exclusives sinistres: els mitjans cobegen les estrelles quan més brillen, però més rentables són encara quan deixen de brillar. Per aconseguir l’efecte desitjat, el documental utilitza tota la retòrica clàssica dels documentals de reportatges o de seguiment d’un personatge: càmera en mà, off the record, falta d’il·luminació i d’atrezzo, etc. A més a més, el duet Affleck-Phoenix (el glamour més terrible i amb alguna cosa d’enfants), van comptar amb la complicitat de moltes altres estrelles de Hollywood (Jack Nicholson, Bruce Willis, Denis Glober…) i amb el contrapla de la verosimilitud que els mitjans de comunicació donaven pel sol fet d’emetre notícies sobre el canvi de trajectòria de Joaquin Phoenix (essent l’entrevista amb Letterman la cúspide) o la posada en dubte de certs mitjans de si tot plegat no era una broma (li donava uns aires més reals encara). Affleck va apostar la mateixa carta que molts d’altres abans d’ell ja havien jugat, des de l’aposta recent de Banksy amb Exit Through the Gift Shop, fins a l’antecedent de luxe –per la trascendència i implicació política dels temes que tracta- de Peter Watkins.
Un cop desmuntat el fake, Phoenix va declarar al The New York Times que l’objectiu de la pel·lícula era: “fer un film que explorés la llibertat, la relació entre els mitjans de comunicació, els seus consumidors i les pròpies celebritats”. A part d’això, es fa evident com les persones famoses són carn pija de canó, igual de podrible, i com tot aquest procés de magnificació de les vides d’uns pocs acaba generant camins de derrotes i frustracions paral·leles en els seus sins. Exemples de “Normas Desmonds*” en tenim molts: Judith Garland, Lindsay Lohan MaCaulay Culkin, Drew Barrymore, i, ja més granadets, Charlie Sheen o Robert Downey Jr. (entre molts d’altres). Aquests frustracions són, d’altra banda, imprescindibles per entendre el relat de luxes i capricis que envolten les seves vides. És el cicle natural del somni americà: sense la derrota, l’ascens no tindria sentit, i a la inversa. Ens agrada veure l’èxit aliè, la vida hiperreal de les estrelles per despertar en nosaltres el somni d’allò perfecte, del món irrealment feliç, un món on la matèria prima la funda el desig; però, alhora, veure les seves derrotes ens reconcilia amb les nostres paupèrrimes proves d’autosuperació i l’emmirallament diari d’un desig a mitges. Val a dir que passada la fase narcisista del cas, un cop hem oblidat els nens pijos i les seves excentricitats i estupideses vàries (i aquesta pel·lícula n’ofereix un exemple rotund i molt ben teixit), comença el cinema de debò, és a dir: les pel·lícules!

*protagonista de El ocaso de los dioses interpretat per Gloria Swanson

Ingrid Guardiola
Col·lectiu de Crítics de Cinema de Girona
Cinema Truffaut

domingo, 27 de marzo de 2011

KOSMOPOLIS 2011

Houdini: se n'ensortia de tot, malgrat les circumstàncies

Després de 3 dies intensos de feina i activitats de tota mena, s'ha acabat la FESTA DE DE LA LITERATURA "KOSMOPOLIS 2011". Trobareu més informació a la web:
www.cccb.org/kosmopolis
i al diari del festival:
http://kosmopolis11.tumblr.com/

Gràcies a tots/es els que hi heu assistit!