El actual contexto multipantalla de producción de imágenes se basa en la
idea de interfaz como lugar sin espacio en el que tienen lugar veloces
intercambios de datos y de imágenes que son aprovechados por las grandes
empresas donde data is Gold y el compartir es el motor del data. Las
obras AV found footage que operan desde el pulso dialéctico y alegórico,
definen el léxico que nos permite entender una sociedad y una cultura
definidas y vigiladas a través de sus imágenes y, por extensión, de sus
interfaces. La obra found footage pone de manifiesto que toda imagen es
una interfaz, esto es, un espacio de producción visual que convierte la
imagen en susceptible de ser manoseada, usada, desrealizada y remontada.
La obra found footage hace comprensible la historia de estas imágenes
que configuran nuestro saturado y mediatizado entorno visual, ya sea
desde el extrañamiento, desde el viaje dialéctico y alegórico en el
tiempo o como ecología dialéctica en la era del superávit audiovisual.
domingo, 29 de mayo de 2016
TALENT SHOWS: PARA QUE NAZCA UNA ESTRELLA
Publicado
en El Estado Mental. Abril 2016
¿Por qué
en la vida arriesgamos poco o tan poco? Porque otros lo hacen por nosotros y en
el juego de espejos del acto escópico, el triunfo de los otros es también
nuestro triunfo, aunque su fracaso casi nunca es el nuestro. Estoy hablando de
los talent shows, este género
televisivo que hace de las cortinas o las compuertas un momento de revelación
epifánica, que nos entretiene desde el aplausómetro. Los talent shows son congénitos a la propia historia de la televisión,
ya lo dijo Toni Cruz, presidente de Gestmusic Endemol, cuando usó una carta de
Tony Stern de Fremantle Media para defenderse de la acusación de plagio por
parte de la productora Grundy y Cuatro (antes que en 2010 se fusionara con
Telecinco) que habían comprado los derechos de Got Talent para estrenarlo en la misma época y que se concretó en
el fallido Tienes talento (2008)
mientras Telecinco, con producción de Endemol, lanzaba Tú sí que vales (2008-2013). En la carta decía Stern que “los programas cazatalentos a partir de un
casting de artistas constituyen un género de televisión universalmente usado
desde los inicios del medio”. Y razón no le faltaba, los talent show son el eterno retorno del
mismo espectáculo televisivo, el déjà vu de la sobremesa nocturna, reconfirman
nuestras perezosas y redundantes expectativas. En Arthur Godfrey’s Talent Scouts (CBS, 1946-58) un vúmetro marcaba la
intensidad de los aplausos del público que determinaban el ganador o ganadora.
Por el programa pasaron los, entonces anónimos, Pat Boone (especialista en
participar en estos programas hasta que tuvo el suyo propio), Tony Bennett,
Patsy Cline o The Diamonds. Pero los directores de casting no siempre atinaban,
dejando fuera del escenario los tupés de chicos de provincias como Buddy Holly
o Elvis Presley. Muchos de aquellos programas, como el Ted Mack’s Original Amateur Hour (1948-1970) provenían de sus
formatos radiofónicos y son los precedentes de toda la saga de ídolos del pop y
sus productos siameses. Lo que tenían en común es que usaban personajes
amateurs o prácticamente desconocidos, los ponían al servicio de la audiencia,
se servían del talento musical como hilo conductor y del entretenimiento como
modo de ser. Se afianzaba así, también, toda una escena musical anglosajona
basada en el country, la música vocal, el blues y el rock and roll que llegaría
a todo en mundo y hasta nuestra época.
La renovación del género televisivo eclosionó
de los genes españoles de Gestmusic con la primera temporada de Operación Triufo (2001) que se emitió en
TVE en prime time llegando a un share delirante del 73% de audiencia,
más de quince millones de espectadores. Inaguraron un modelo de
formato-franquicia, exportándolo a más de cincuenta países y pautando las
futuras reglas del género: formato exportable, concurso con eliminatorias, trainings y coachings, cuenta atrás con gala final como expectativa colectiva,
jurados profesionales sádicos con dotes de emperadores greco-romanos o
maniquíes y la súmamente orquestrada narrativa que puede captivar tanto al rico
como al mendigo: el sueño de que haya nacido una estrella del barro de la vida
con su esfuerzo y méritos propios que el capitalismo protestante anglosajón tan
bien ha sabido vender. Pero, no sólo el talento encumbraba la estrella, también
la piedad de los imprescindibles espectadores y la propia televisión como
autoridad última. A partir de entonces, cada vez que la televisión pública ha
querido hacer un talent show no ha
pasado de una temporada piloto y se ha arruinado, nos ha arruinado. Es el caso
de ¡Quiero bailar! (2008, Endemol,
TVE) o Insuperables (2015, Endemol,
TVE).
A OT
le siguió Popstars (2001, Nueva
Zelanda) que inspiró la saga Idols (2001,
Inglaterra, Fremantle Media), Protagonistas
de la música (2003, Chile), La
academia (2002, Méjico), Factor X
(2005) o The Voice (2010, Talpa Media
Group, Holanda). Otro pequeño viraje estaba por llegar, Got Talent (2007, Inglaterra, Syco TV, ITV) cambió el espectáculo
musical por el talento en las artes escénicas, congregando actuaciones muy
diversas y potenciando el espectáculo de variedades que a veces rozaba el freak show. Esta es también la lógica de
su adaptación española más reciente: Got
Talent (2016, Telecinco). En el
programa una chica canta ópera para
conseguir dinero para que operen a su madre, que va en silla de ruedas y sale
al final de su actuación a abrazarla; una pareja se monta en un trapecio, otro
chico hace danza aérea, todo el público sufre por la posible caída de ambos
concursantes, como si no supieran que la muerte no entra en el guión; una niña
con un físico un tanto peculiar consigue montar un cubo de Rubik con los ojos
vendados, un coro de sesenta niños interpreta una canción para sordos, un
hombre en el paro hace monólogos de humor con la máxima seriedad, una compañía
de teatro de pueblo interpreta danza japonesa, padres y madres cantan hip-hop;
las posibilidades son infinitas y no se agotan en la feria de excéntricas vanidades
que es la televisión. Estos programas aprovechan para vampirizar la vida: La
Vanguardia publica que dos bailarines salen del armario en Got Talent Italia, proclamando en directo su amor ante el
sacerdocio del audímetro, tal como hizo una pareja en el primer programa de Masterchef 2016. Los encargados de dar
vida a la franquicia española son el jurado formado por Jorge Javier Vázquez,
anfitrión a tiempo completo de Mediaset, Edurne, Eva Hache, el clásico Jesús
Vázquez y Santi Millán, que ha cambiado su rol de humorista por el de seductor.
Los 250 aspirantes optan a un premio de 25.000 euros, migajas para Mediaset.
Cada protagonista, antes de la actuación, cuenta su emocionante historia,
activando en engranaje humanitarista y sibilino de la tele-terapia. El ritual
televisivo nos invita a la conmoción y a la histéresis colectiva, esto es, al
hecho que la audiencia no podrá despegarse de ese modo de sentir, tan bien
construido por la retórica del programa, aunque pase una semana entre show y show. La ausencia de estímulo no modifica las propiedades sensibles
del espectador. Es el canto de las sirenas que embelesaba a los marineros de La Odisea, es el éxtasis inducido para
olvidarse de lo real, es la falsa comunidad hermanada por un sentimiento común
de empatía hacia aquellos cuya vida está lacerada pero cuyo destino los ha
dotado de un talento sobrenatural, como héroes mitológicos actualizados.
Antígona,
precisamente, se enfrenta a la ley de Creonte con toda su voz y con todo su
cuerpo. Sólo desde este compromiso ético-material es posible articular nuestro
marco social. Y el problema es que los talentosos candidatos hipostasian el
espectáculo televisivo, cediendo su propia voz y su propio cuerpo en pro de la
voz y del cuerpo hecho espectáculo. Su voz, cuanto más brilla bajo los focos
ciegos del plató, más enmudece en sus espacios domésticos y personales. Tal
como enmudece la voluntad de la protagonista del segundo capítulo de Black Mirror (“Fifteen Million Merrits”)
cuando le dan de beber una sustancia llamada “cuppliance” (‘copa de la conformidad’) y el jurado del talent show le invita a que deje de
aspirar a ser una cantante y pase a ser una estrella de un canal
erótico-pornográfico. Algo de pornográfico hay en esa niña que canta como los
ángeles para que puedan operar a su madre; de hecho, ahora ya están en las
finales y todos los relatos que funcionaban gracias a la tragedia (del
concursante) y a la empatía (del público) han sido eliminados. En estas últimas
fases el público ha cambiado la compasión por la competición y se agarra al más
preparado Aquiles, porque la victoria del héroe también será la suya. Pero si
pierde, no será su fracaso, porque al final sólo es un concurso, y los que han
llegado a la meta, será por algo, han sobrevivido, y con esto basta e incluso
formarán parte del disco recopilatorio final. De todo lo que habrá apostado
emocional y escópicamente la audiencia no se desechará nada, tendrá su
recompensa a manos de las productoras y las televisiones que, poco después, le
ofrecerán otro programa hiperventilado exactamente igual, para que siga
apostando. Mientras espera, el espectador mirará las noticias, verá los
refugiados en Lesbos y esperará que alguno de ellos llegue a la gran final que
tiene como premio la entrada a Europa; si son deportados, tampoco pasará nada,
como en el reality, su fracaso no
será el nuestro. Y cambiaremos a otro canal donde nuestros aplausos sean
apreciados, donde nos hagan sentir útiles, necesarios, donde nos digan que
nosotros y nuestro comportamiento hipnótico son imprescindibles para que nazca
una estrella.
Found footage y televisión: Imágenes que relampaguean en el instante de un peligro
El discurso televisivo a través de sus producciones audiovisuales se
rige por los imperativos categóricos de la actualidad, de la
imagen-mercancía y del archivo monetizado. En este contexto hay algunos
teleastas que han trabajado para romper con ellos desde las prácticas
found footage, estableciendo complejos relatos que nos permiten releer
la historia a través de la dialéctica de sus imágenes, desmontar la
imagen-mercancía y abrir el archivo y su inherente dimensión pública.
Walter Benjamin decía que la imagen dialéctica es relampagueante. El
presente artículo pretende analizar estos momentos de relampagueante
excepcionalidad en el medio televisivo.
LES AMIGUES DE L’ÀGATA_en breu al Cinema Truffaut
Les Amigues de l’Àgata és una
pel·lícula que atrapa per la seva frescor i que adquireix més valor encara gràcies al propi procés de producció. Es
tracta d’un treball de fi de carrera i el primer llargmetratge de quatre
alumnes del grau de Comunicació Audiovisual de la Universitat Pompeu Fabra i,
curiosament, exalumnes meves: Alba Cros, Laura Rius, Marta Verheyen i Laia
Alabart. Cinèfiles de mena, bones estudiants, joves i, sobretot, amigues. El
fet que l’autoria sigui col·lectiva, li dóna un tret diferencial, no només
perquè avui en dia molts escenaris culturals es pensen des del principi de la
cooperació i no de la competitivitat, sinó també per la dificultat que suposa
fer una pel·lícula d’autor a vuit mans, o potser hauríem de dir a quatorze
mans. Les Amigues de l’Àgata ha
comptat amb tres excel·lents script editors que han deixat, inevitablement, la
seva emprempta sobre la pel·lícula: els cineastes Isaki Lacuesta i Elías León
Siminiani i l’acadèmic Gonzalo de Lucas. Les
amigues de l’Àgata va ser autoproduïda (Lastormedia va entrar en la fase
final i, sobretot, en la distribució) i no tenia cap més pretensió que ser un
viatge cap al cinema, però també cap a l’amistat des del complex univers de
l’adolescència, tant de les autores en relació amb elles mateixes, com també en
relació amb les quatre actrius protagonistes: Marta Cañas, Carla Linares, Elena Martín i Victòria Serra.
La història és senzilla (i, a partir, d’aquí, amb algun o
altre spóiler), l’Àgata és una adolescent que, quan inicia la universitat,
comença a distanciar-se del seu grup d’amigues de tota la vida: l’Ari és la
líder del grup, llançada i provocadora, presumeix de llibertat, malgrat estar
lligada a una feina de bar; la Carla és una bella nena de papà, estirada i aparellada
que sempre li han anat al darrera; la Mar és una estudiant de biologia que
encara conserva una certa innocència i tendresa i l’Àgata és una tímida i
reflexiva estudiant d’Humanitats que es troba en una cruïlla vital. La gran
aportació d’aquesta pel·lícula és el saber transmetre cinematogràficament el
trànsit per l’adolescència amb la frivolitat i narcisisme propis d’aquesta
etapa vital, però també amb les seves incerteses, passions i dilemes. Les
autores saben del que parlen i aborden un tema que els hi cau molt de prop i
d’això se’n beneficia la pel·lícula. Hi ha una veracitat en el que diuen i en
el que fan les protagonistes, en com són i en per on es mouen (la Barcelona del
Raval, la Costa Brava, facebook com a lloc), que fa que t’oblidis de l’artifici
cinematogràfic, fins i tot fa que t’oblidis del fet que, en realitat,
t’interessa poc el que s’expliquen perquè, per sort, tu ja estàs lluny de
l’adolescència. La veraç coreografia de gestos, mirades, coqueteigs i vàqües
paraules, hipnotitza.
No hi ha peripècies filosòfiques ni morals ni grans
storylines, la més senzilla i complexa de les qüestions aflora: la necessitat
de prendre decisions quan et comences a fer gran i les conseqüències que
aquestes decisions tenen sobre el teu entorn immediat. En aquesta hormonada
etapa vital els amics de tota la vida es poden convertir, de cop, en uns
complets desconeguts, la teva família en una nosa i estar a prop de la llar
esdevé símptoma de falta de valor. El sentit de l’aventura és premiada moneda
de canvi a l’adolescència, una aventura a comptes pagats pels pares, això sí.
L’Àgata i les seves amigues freqüenten les festes i els bars nocturns, juguen a
ser gates sota la taulada de zinc on acorralen als nois, però sense posar-se en
perill. Són joves, tenen pocs obstacles , cap deute i tot per fer, són
sensibles a les petites coses i es deixen ser en amistat, com en el poema de
Gil de Biedma: “Pasan lentos los días y
muchas veces estuvismo solos. Pero luego hay momentos felices para dejarse ser
en amistad. Mirad: somos nosotros” (Amistad
a lo largo). Però per això mateix, en qualsevol moment pot esclatar una
crisi entre les amigues i, evidentment, passa el que s’ensuma, de forma no gens
evident, que ha de passar.
Fa poc vaig veure La
propera pell, d’Isa Campo i Isaki Lacuesta i vaig pensar que una de les
coses que més em va agradar és com filmaven els adolescents i com n’és de
difícil capturar moments d’íntima veritat i encara més en relació amb
l’adolescència, una etapa performàtica per excel·lència on “ser” és “ser vist”
pels altres. A Les Amigues de l’Àgata
hi ha molts moments d’íntima veritat, i en alguns casos desconec si són restes
de la mirada dels script editors en com la càmera captura a les adolescents
protagonistes; la càmera radiografia les seves alegries i la seva soledat des
d’una pulsió fascinadora i fascinada alhora. O potser són les quatre autores
que han sabut crear un complex laberint emocional i fer de la càmera un
estetoscopi capaç de reflectir les seves pròpies incerteses i aspiracions
vitals en el precís moment d’estar damunt del trapezi de la ganiveta, de
l’instant en què passes a l’altra banda del mirall i comences a deixar, a
consciència, l’adolescència.
Ingrid Guardiola
Col·lectiu de
Crítics de Cinema de Girona
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CINEMA TRUFFAUT,
COL·LABORACIONS I TREBALLS
jueves, 25 de febrero de 2016
FORA DE CAMP: compromís cinematogràfic amb els marges (dimarts 1 al Zumzeig, Unión de Cineastas)
Pot el documental usar-se com una eina política al servei de l’activisme i de la reflexió crítica? Pot servir com a retrat de les fractures socials que la geopolítica i l’economia produeixen? Quins conflictes es troba el i la documentalista quan volen abordar problemes globals, transfronterers o d’altres cultures?
Al voltant d'Idrissa (2017) de Xavi Artigas i Xapo Ortega (Metromuster), Amazones (2017) d’Alba Sotorra i Las pieceras (2013) de Marta Mariño Roberta de Carvalho, Maria Casas i Adelaida Santiró. Amb la presència dels autors i les autores.
Idrissa (2017): Idrissa és un projecte transmèdia de la cooperativa audiovisual Metromuster (Ciutat Morta, No-res) de denúncia de l’actual sistema de control migratori europeu. Aquest projecte pretén, a través de l’elaboració d’una pel·lícula documental, acompanyar durant tot el procés de realització, campanyes de denúncia contra el racisme institucional i sensibilitzar sobre la greu situació de vulneració de drets i explotació de les persones migrades en territori europeu, així com abordar les causes del fenomen migratori a partir de les relacions postcolonials que Europa encara manté amb molts països africans. A partir de la investigació sobre la mort d’Idrissa Diallo al Centre d’Internament d’Estrangers de Barcelona, la nit de reis de 2012, intentarem construir un retrat col·lectiu de la realitat migratòria, tot posant al centre del relat la responsabilitat que ens pertoca com a europeus. Muntatge i postproducció: 2016-2017.
Amazones (2017) d’Alba Sotorra (guanyador del Gaudí 2016 al millor documental per Game Over) és un llargmetratge documental destinat a la distrubió en cinemes que explora la vida de les dones a la guerra. La pel·lícula se centra en les vides de dues comandants de “Les Unitats de Protecció de la Dona” que lluiten contra l’Estat Islàmic al Nord de Síria. Amb un accés sense precedents i a través d’un retrat íntim, entendrem les raons que han dut a les nostres protagonistes a escollir la guerra com l’única via cap a l’emancipació i la llibertat.
Pieceras (2013): En el projecte Territoris Oblidats conflueixen l’activisme i la realització d’un conjunt d’entrevistes en què es recullen vivències i experiències de la vida quotidiana de 18 dones del barri del Raval i Poble Sec que tenen en comú haver desenvolupat part de la seva vida laboral en el treball a domicili. Pieceras és el resultat documental de tot aquest procés.
Gratis per estudians i socis de Unión de cineastas.
Entrada general: 3 euros
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COL·LABORACIONS I TREBALLS
domingo, 21 de febrero de 2016
ESPÈCIES D’ESPAIS (MACBA): AUDIO-GUIA
Novembre 2015, AUDIO-GUIA amb referències cinematogràfiques per a l'exposició del MACBA "Espècies d'espais". Aquí el text:
En un
gest automàtic et poses els auriculars per escoltar aquesta visita acompanyada.
Acceptes el viatge a través de l’espai dedicant el teu temps a l’escolta en una
cita a cegues en la qual et diuen que potser s’usarà el cinema com a contra-pla
de l’exposició. Parlo en la segona persona del singular, que és la forma verbal
de l’imperatiu categòric, però també de la hipnosi. Fas una panoràmica al teu
voltant sense saber quin és el següent pas. Et trobes amb les cortines daurades
de DANIEL STEEGMANN; a pesar de la seva forma poc natural, reconeixes les
cortines de les cases antigues, de les cases de platja, de les cases de l’àvia,
de la infància. El soroll no el sents perquè estàs ocupat escoltant-me. És el
crinc-crinc i l’evidència que els cossos fressegen, l’avís que a l’estança un
ja no està sol. [So
de cortina metàl·lica]. Tot allò que s’ha perdut amb el vidre i les
portes automàtiques [fi de so]. Entres a la sala dissenyada per
l’estudi MAIO. Maio en el ventre de MEIER fa que l’edifici blanc es camufli i
desaparegui. Comences l’itinerari de la part dedicada a la vida privada. La
paraula “privat” té una doble significació: va d’allò que es té a allò que mai
es podrà tenir. Llegeixes les “coses substancioses que constitueixen
l’habitació” de VICTOR BURGIN i no apartes la vista de la maqueta de LUIS
CAMNITZER. Els murs i les finestres de la cambra pròpia els hem construït a la
mesura de la nostra experiència. Burgin construeix una presó on ressona la
dictadura Urugayana [So de context]. Presó o refugi, però sempre
acabaràs negociant amb les quatre parets. Diu Fernando Pessoa: “Penso, a
vegades, que mai no sortiré de la Rua dos Douradores. I escrit això, aleshores,
em sembla l’eternitat”. [Fi de so de context].
Ara surts
i gires a les habitacions annexes; GINO RUBERT, PACO IBÁÑEZ I SAUL STEINBERG
seccionen els edificis com l’entomòleg secciona l’insecte per veure el sistema
orgànic de l’animal. Les quatre
parets són posades en relació amb els teus semblants i s’acompleix el somni
voyeurista del certificar i testimoniar la vida dels altres. Ens ho ensenyava
Hitchcock a La Ventana Indiscreta o
Jacques Tati a Món Oncle [So de ref.cine.,
autònom]. La percepció simultània dels cubicles converteix el
mausuleu o tomba cimentada en un termiter. Steinberg es va anticipar a “13 Rue
del Percebe” i Gino Rubert va acabar a les portades de la saga Millenium. En la
trista figura de la sweet home de
Rubert ressona La passió segons GH de
Clarice Lispector que dibuixa una habitació il·limitada, buida i primàriament
viva, però com un laboratori d’infern. El mateix infern buit que descriu Beckett
a Malone Mor on el cruixit del somier
forma part de la vida del protagonista que està postrat al llit com un mort,
inexistent per a tothom excepte per a ell mateix i la seva consciència. També
la jove Chantal Akerman a Je, Tu, Il,
Elle [So de ref.cine Akerman] es tanca a
l’habitació com Antígona, sepultada viva, vivint sobre un matalàs. Només quan
l’amor aflora el llit es cobreix amb llençols que adopten la forma dels cossos
que s’hi amaguen. Tal com ara veus a la foto de Londres D’HUMBERTO RIVAS [Fi de so de ref.cine
Akerman]. L’habitació ha florit en una escampadissa incontrolable,
ha vessat el dins en el defora. Andy Warhol preferia filmar el cos de John
Giorno en la seva inmobilitat fúnebre i eròtica, com si fos un nou Christ de
Mantegna.
Ara vas a
buscar la sala ocupada pel vídeo Les
dortoirs (Els dorments) de JORDI COLOMER [De fons: so de ref. de l’obra tota l’estona].
El so es va fent més perceptible a mesura que t’hi acostes. Retornes a la
pulsió voyeur, el vídeo fa una panoràmica per un bloc de pisos com si fos una
casa de nines, tallada transversalment. Tots els seus habitants dormen, no sé
si dormint el son dels justos. Només un nen resta despert, com els nens de la
pel·lícula El Espejo d’Andrei Tarkovski
que representen al propi director
i la seva germana, un nens que es desperten enmig de la negra nit a jugar amb
els fantasmes dels morts o dels que han de tornar [So de ref.cine autònom]. “¿Qué puede hacer el niño que ni
siquiera el león ha podido hacer? ¿Por qué el león rapaz tiene que convertirse
todavía en niño? El niño es inocencia y olvido, un nuevo comienzo, un juego,
una rueda que gira por sí misma, un primer movimiento, un sí sagrado”,
diu Nietzsche. Mentrestant
la càmera es passeja per entre els mobles i els objectes, com si aquests fossin
les engrunes de complexos processos digestius o les eines amb les quals
intentem construir un lloc on viure i on caure morts. Són els documents que
romanen mentre cauen els dies. Qui somia al somiador? A la nit el món es fa
lent, tant lent com la pena per les hores que se’n van de pressa, com en la Cambra de Tardor de Gabriel Ferrater.
Recordem la cambra, i l’estimem molt, no només per com l’hem habitat, sinó
també per com l’hem deshabitat. “Digues,
te’n recordaràs d’aquesta cambra? «Me l’estimo molt. Aquelles veus d’obrers ― Què són?» Paletes: manca una casa a
la mançana. «Canten, i avui no els
sento. Criden, riuen, i avui que callen em fa estrany». [Fi de so de ref. de l’obra].
Ara surts
de l’estança i descobreixes les petites fotografies de les obres de GORDON
MATTA CLARK [De
fons: so de Matta Clark treballant, radials, cops…]., les seves
interseccions còniques, les seves obertures dels espais en desús i et preguntes
quin gust tindrien les seves sopes d’ossos i per què la mort precoç el va
tallar en dos tan d’hora. Ell deia que les seves esquerdes representaven
l’esquerda que hi havia entre ell i el sistema nordamericà. Gràcies a la
documentació cinematogràfica que es va fer de les seves intervencions, podem
restaurar el moviment de l’artista, el seu gest de picapedrer del sistema,
d’escultor urbà i de transformador de l’espai públic. Clark connecta l’interior
amb l’exterior, allò domesticat amb allò orgànic i asalvatjat. Com diu Blanchot,
les cases no estan fetes perquè hi romanguem, sinó perquè hi hagi carrers i, en
els carrers, el moviment incessant de la ciutat. [De fons: entra
so ambient Sunset Strip de L.A.].
És
llavors que veus EDWARD RUSCHA i la seva panoràmica del famós Sunset Strip de Los Ángeles del 1966. Un
Google Earth abans de Google Earth o material documental que hagués pogut usar
Benjamin Andrews en el seu documental The
Forbidden, també de 1966, on apareix un Sunset Strip bulliciós i polèmic i on
la joventut s’aglutina al voltant de clubs com el Pandora’s Box o el Whiskey a
Go Go. Com si el documental hagués fet una secció a la fredor immaculada de
Ruscha. [Fi de
so ambient Sunset Strip de L.A.].
En un
espai limítrof, entre l’interior i l’exterior de la sala, un monitor a l’alçada
quasi del terra ens mostra l’obra de JOAN COLOM, ens situa al carrer de la
Barcelona de la dècada dels seixanta [De fons: so ambient obra Colom]. El carrer era
un joc de nens, de grans i petits, un lloc de compartir trànsits, emocions i
els dies que se’n van de pressa. La poca esma en la distribució dels elements
en l’espai, el poc interès en fer de l’espai públic un lloc protocolari,
funcional i automàtic, és el que feia del carrer un espai viu. Les corredisses
i rialles dels nens convoquen tots els nens del cinema, els de la cineasta
albanesa Xhanfize Keko, els de Kiarostami, els de Pasolini o el fill d’en Marc
Recha, protagonista de la seva última pel·lícula. L’esperit de Joan Colom,
però, on millor es troba representat, és en el cinema amateur de Carles Barba i
les seves descripcions dels aspectes i personatges de la Barcelona burgesa i
popular. Que grotesca, que certera, que tendra i descabellada la vida no
organitzada de les ciutats pre-europees. [So de ref.cine autònom].
Atanses
la mirada cap a un costat i veus la retícul·la que GEGO va esquematitzar, de
forma visionària, entre dos edificis. Fa uns anys havies vist les geometries
vaporoses de la Gego en una exposició al mateix edifici. També recordes que el
21 d’agost de 2015 va sortir una notícia que explicava que construirien una
piscina aèria i transparent entre dos edificis. Et va semblar una estupidesa
posar un aquari enlloc d’un pont. Com canviaria la vida comunitària una
arquitectura que estableixi ponts entre edificis? Els ponts pontegen
estructures, però també vincles. Les ciutats-aquaris cristal·liten els seus
habitants, refreden la moral.
Amb
aquesta idea al cap entres a la sala on crida l’atenció la porta verda de la
DORA GARCÍA [So
de circuït de fluorescent, acoplement, electricitat, MIDI, sinistre].
Les portes són umbrals i trànsit, però aquesta porta no dóna enlloc més que a
ella mateixa. La porta és alta i estreta, com si un déu gòtic si amagués al
darrera, com si només una Alícia desubicada pogués atravessar-la o com si David
Lynch l’hagués posada allà per entrar a un dels seus malsons, a Inland Empire, per exemple, o a Twin Peaks, o a la sala on descansen
totes les escultures de Giacometti juntes, amagant-se de l’exhibició impúdica
dels museus. Però estàs en un museu i la porta no es pot tocar i només saps que
no porta enlloc perquè el protocol de no tocar ho pre-anuncia. Mentre mires la
porta escoltes una missa, que no és una missa sinó la instal·lació sonora de
L’ADRIÀ JULIÀ on es reciten materials de construcció. [baix: so de l’obra, progressiu].
És la missa que enalteix els processos de producció, la fe productiva del món
industrial. Això ja ho feien els documentalistes, Dziga Vertov, Joris Ivens,
Cavalcanti. Artistes del real [so clar de l’obra de Julià, fragment].
En una sala
propera entres en la dimensió de l’espai de la pàgina amb les obres de
IGNACIO URIARTE, també GERHARD RICHTER O MARLA JACARILLA. Segurament sigui la
secció menys cinematogràfica per la seva naturalesa material bidimensional y el
seu acusat component conceptual. Gerhard Richter és l’artista més cotitzat del
mercat de l’art, arribant a vendre a Sotheby’s una obra per 41 millons d’euros.
Fa poc l’artista deia que cada vegada que batia un rècord en el mercat de l’art
la seva reacció era d’horror. No sé si l’horror és una emoció que es pot
generar en un marc de codis i discursos que tu has produït i facilitat
voluntàriament, però bé deu ser possible quan la creació esdevé una criatura
autònoma i monstruosa. El monstre: el del mercat de l’art. Però tot això no transpira
en l’obra que tens al davant, en la petita obra Passar Pàgina de l’any 1965 on Richter destaca les característiques
tàctils i matèriques del paper, alhora que fa aflorar una dimensió simbòlica.
Marla Jacarilla, en canvi, amb les seves pàgines penjades posa en relació els
espais de la seva vida i la relació que mantenen entre ells a nivell de
dimensió física, a la manera del vídeo dels Germans Eames Les potències de deu. Quan situes la teva existència en una relació
d’escales, l’única conclusió possible és l’evidència que no som res. “Els del
jutjat no es poden endur el nostre llit” [So de cadenes, candaus, suau, de fons], diu
Jacarilla en una poesia que acompanya l’obra, poesia que ens retorna a la
dimensió concreta, a escala humana, de la nostra existència. La justícia té les
conques buides, és cega de professió, s’enduu el llit, contra natura. [Fi de so de cadenes,
candaus, suau, de fons]
Al centre
de la sala consegüent veus l’obra de SERAFÍN ÁLVAREZ que culmina la seva passió
fetichista pels passadissos [So de l’obra de Stalker, moments sense diàlegs, tota
l’estona]. La seva instal·lació és interactiva, t’hi acostes, t’hi
has d’acostar. Agafes els comandaments i comences el joc a través del vídeo, un
vídeo-joc. Et desplaces pels passadissos, aquests espais entre els espais, com
l’espai entre les paraules, intersticis, necessaris, on no s’espera res més que
un trànsit i, per tant, el lloc on tot és, d’alguna manera, possible. Tot menys
la vida: en els intersticis no es desenvolupen ecosistemes, les formes de vida
hi transiten, però no hi romanen. Un interstici no és habitable. Com a trànsit
és el lloc on el teu passat immediat va a superar-se i el teu futur immediat va
a esdevenir-se. És un viatge, com diu el propi artista, entre diferents estats mentals
i físics, cap a l’Altre. L’origen de l’obsessió de l’artista amb “l’intermedi”
el trobem en Mil Mesetas de Deleuze i
en la idea del rizoma. L’obra conté molts passadissos heredats del cinema de
ciència ficció. El cinema, en aquest cas, ja està contingut a l’obra. El meu
passadís preferit és el de Stalker de
Tarkovski, on tota la pel·lícula es converteix en un passadís sense principi ni
final; la fe, la cega esperança que mou als protagonistes també és un passadís
sense principi ni final. Evita el precipici, però no propicia el descans. També
recordes els passadissos de El Resplandor,
Solaris, Alien i el de 2001. Més
que passadissos, són laberints claustrofòbics, espais tautològics. Dels
passadissos aterra la idea de no veure el final ni les possibles amenaces que
s’acosten per l’altre extrem del passadís i la idea de trobar-te en una
carretera de direcció única. Per viatjar per l’obra de Serafín Álvarez has
d’oblidar els comandaments, automatitzar-los, centrar-te en la hipnosi del
trànsit. L’arribada és el de menys, però tens el cap a vessar de tasques
pendents, dels llastres del dia, i potser decideixes abandonar, perquè el
rellotge del canell s’estreny perquè fas tard. Tens 30 missatges de wapp,
cremant. [Fi de
so de l’obra de Stalker, diàleg final de l’obra, arribada]
Des de la
finestra estant divises l’obra de PEDRO G. ROMERO que forma part de l’Arxiu
F.X. [So de
l’obra: zapateado de Galván] Israel Galván balla al primer pis que
es va posar a la venta a Ciutat Badia. Penses més amb la Jeanne Dealman de la
Chantal Akerman que amb En construcción
de Guerin. La limitació de l’espai, l’antiguitat dels mobles, la monotonia en
els gestos que pressuposes et dibuixen un escenari llòbrec, però Galván
l’il·lumina. Galván i les tantes famílies atrinxerades a Ciutat Badia. El lloc
és dels que hi viuen, dels qui el fan sonar, de la senyora que es passa hores
amassant la carn picada per l’hora de dinar.
Ciutat Badia està a
l’antítesi dels suburbis residencials de Saint Laurenz que presenta LARA
ALMARCEGUI. Suburbis com els d’Ulrich Seidl on una és capaç d’imaginar els
interiors burgesos que, com deia Benjamin, només poden allotjar-hi un cadàver.
Des del lloc veus com IGNASI ABALLÍ, la seva pàgina en blanc, et convida a
posar FI, al retaule de la vida privada.
STANLEY
BROWN fa de llindar amb la seva porta de sortida, et disposes a caminar cap a
la secció dedicada a l’espai públic [So de cortina metàl·lica]. Abans, però, te
n’adones que no has recomptat el nombre d’espais inútils que, expressament,
l’estudi MAIO ha construït per a nosaltres. Són falsos espais de trànsit,
dreceres que no porten enlloc, trampes per a l’espectador, per a la
demistificació de l’espai construït, connotat, habitat. El lloc és dels que hi
viuen, però l’espai, com a antítesi del paisatge domesticat, no és de ningú ni
ens necessita. [so
de vent, molt fluix, so d’espai buit]
La segona
part de l’exposició està dedicada a l’esfera pública: la ciutat, el camp, el
país, Europa, el Món i l’espai. Mentre travesses el passadís penses en l’obra
de Serafín Álvarez, encarnes la seva obra, la representes com si hi fossis
dins. També penses amb en Perec i
amb la frase que “viure és passar d’un espai a un altre fent allò possible per
no colpejar-te”. Els passadissos t’ofereixen el trànsit, però t’amaguen els
cops, els accidents, a no ser que et trobis amb algú altre. Mires al teu
voltant, el blanc immaculat de Meier fa perceptible qualsevol presència, també
la del propi espai. En qualsevol moment pots creuar-te amb algú i dissimules
abans d’hora, acotes el cap, per si de cas. T’amagues, de no res, i aquest tic
nerviós et fa més perceptible. Els bojos i els tímids comparteixen la mateixa
necessitat de distanciar-se dels altres, però els seus mètodes són
oposats.
Ara ja et
trobes amb les cortines daurades de DANIEL STEEGMANN [So de cortina metàl·lica], a
pesar de la seva forma poc natural, reconeixes les cortines de les cases
antigues, de les cases de platja, de les cases de l’àvia, de la infància. El
soroll no el sents perquè estàs ocupat escoltant-me. És el crinc-crinc, d’ara i
d’abans, és el passar de l’espai al lloc, és l’evidència que els cossos
fressegen i de que a l’estança potser ja no estàs sol. [Fi de so de cortina metàl·lica],
A
l’esquerra t’esperen les pel·lícules de LOIS PATIÑO, Estrats de la Imatge i Muntanya
a l’Ombra. El paisatge és una postal feta escultura, diu Perejaume, però en
moviment, sembla dir-nos Patiño, en un discórrer del temps on aquest de vegades
cau fora del temps.
ESTER
PARTEGÀS filtra la naturalesa política dels paisatges urbans, com si aquests
fossin ficcions sofisticadament dissenyades a mans dels especuladors del sòl
urbà. Vostè és aquí ens ofereix un
paisatge sobre caixa de llum; si mires una estona, endevinaràs l’engarjolament
del paisatge en fotografies colossals que amaguen l’agressiva construcció dels
Jocs Olímpics de Pekín. Les grans celebracions humanes són possibles a costa
d’extorsionar la naturalesa i també els éssers humans. I penso amb el
documentalista xinès Wang Bin i la poca èpica que té qualsevol element civilitzatori
orquestrat des d’una racionalització extrema dels recursos, les funcions, els
símbols i els seus significats.
L’skyline
d’objectes de Pep Duran t’interfereix la mirada, però la sala és diàfana i
totes les peces són disposades a la perifèria de l’espai. L’art ens permet
situar-nos a la perifèria de les paraules i les coses, també de nosaltres
mateixos.
Els
artistes conceptuals aborden la ciutat com a ficcions, com la minimalista obra
D’IGNASI ABALLÍ deixant de les ciutats només els seus noms. O LUCIO FONTANA,
deixant de l’obra només la intersecció que ens fa aprehensible la dimensió
espaial de l’existència. O MARCEL BROODTHAERS amb els seus atles per a l’ús
d’artistes i militars i amb els seus anti-atles que fan de la conquesta de
l’espai un joc de llops, tan inútil como ho és tot espai transitat per la
guerra o la violència d’estat. Et preguntes quina és la diferència entre els
“conceptes espaials” de Fontana i les interseccions de Matta-Clark. Només formules la pregunta i en un
moment optimista com el d’ara d’això ni dius pensar.
Els
artistes opten per trencar amb la cartografia oficial dels llocs. GUY DEBORD fa
una guia psicogeogràfica de París, EMMA KAY dibuixa el mapa del món de memòria,
ANDRÉS FERNÁNDEZ, del col·lectiu Debajo del Sombrero, traça, de forma
obsessiva, una cartografia afectiva on el cos de la dona forma part d’aquesta
mateixa geografia. Llegeixes: “calle de los achuchones”.
En una de
les parets, entre Debord i Broodthaers, i és un recorregut que, com Emma Kay,
traço de memòria, recordes que es troba o podria trobar-s’hi Comentaris a la ciutat pantalla
D’AZAHARA CEREZO I MARIO SANTAMARIA. Les webcams a temps real et captiven i hi
trobes una relació amb les interseccions dels edicifis privats de Rubert,
Ibáñez i Steinberg amb les quals has començat el trajecte. Què busquem amb la
mirada impúdica? El cadàver que describia Walter Benjamin o el seu propi
cadàver? L’ull, “llaminadura caníbal”, segons Stevenson. L’ull ocupa un lloc
extremadament important en l’horror, ja que, entre d’altres coses, és l’ull de
la consciència, diu Bataille. I els ulls dels espectadors són com un núvol de
mosques, que, segons Bataille, vaguen atrets per trobar quelcom repugnant. Les
càmeres de vídeo-vigilància de l’Institut de Columbine on es va produir la
famosa matança van capturar escenes repugnants. Les càmeres de vídeo-vigilància
dels grans centres comercials també testimonien dissimulades formes d’agressió
en base al consum. Les brillants peces de roba també amaguen cadàvers, a milers
de quilòmetres de distància. Però la mirada mecànica i gèlida de les càmeres
remotades és l’antítesi de l’ull de la consciència. Per què seguim mirant? Per
què segueixes mirant? Volem saltar del nostre espai personal a la carn del món
i la càmera, fent de visagra, de vegades ens eximeix de la responsabilitat.
Distrets
amb la vida dels altres, amb les obres dels altres, ara busques Obrir un forat permanent de la LUZ
BROTO. L’obra connecta l’interior del museu amb la plaça dels Àngels, dels
skaters que com Hermes, volen sobre els seus peus. Aquest forat és l’única obra
permanent. Hi poses l’ull enmig de la vergonya que et suposa el fet de ser un
cos ancorat al bell mig de l’escala d’un museu d’art que enganxa l’ull en la
paret blanca de Meier. Des de fora deus semblar ridícul. Però ets l’única
persona de tot l’edifici que està a dos llocs alhora i que percep una espècie
d’espai únic, en moviment, sense determinació, a temps real. Aquesta vergonya
inicial és el preu que s’ha de pagar per sortir del núvol de mosques o d’ulls
enganxats en el manual d’instruccions del sistema.
Ja et
cansa la veu, deixes l’aparell, et plantes a la plaça, encara és de dia, et
preguntes quantes espècies d’espais amaga la ciutat. No t’ho preguntes: els
busques. I mentre t’allunyes del MACBA penses amb la primera frase del pròleg
del llibre de Perec, diu que l’objecte del llibre no és exactament el buit,
sinó més aviat el que hi ha al voltant o dins d’ell. I et preguntes si les
obres no estaran una mica més buides quan les portes hagin tancat i els
visitants ocupin, omplin d’altres buits i es buidin mentre vessen en altres
cossos. Anotes mentalment que has de tornar al museu i enganxar-te al forat de
Luz Broto des de la plaça. El que no saps és què faràs si t’hi trobes l’ull de
l’altre. Quina espècie d’espai serà l’ull de l’altre! Quina troballa! Dependrà
de tu, més aviat: de tots nosaltres.
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ARTES VISUALES,
COL·LABORACIONS I TREBALLS,
MACBA
viernes, 22 de enero de 2016
AUTÒPSIA TV (Disseccionant la TV pública) #pantallesCCCB capítol 05
Pantalles CCCB // 05. Autòpsia TV (Disseccionant la TV pública) from CCCB on Vimeo.
Aquest capítol de Pantalles CCCB s’endinsa en la televisió pública a través de les entrevistes a Mònica Planas, Félix Pérez-Hita, Andrés Hispano, Eulàlia Iglesias i Lau Delgado i de material d’arxiu. El programa aborda qüestions com quina és la funció de la televisió pública actual, quines limitacions hi ha d’haver en relació amb el component comercial, el paper que la política juga en ella, la relació que manté amb Internet, quins assumptes ha resolt i aquells que encara té pendents.
Guió i realització: Ingrid Guardiola i Sofia Esteve
Duració: 26’
Emissió BTV: 15 de gener
A la carta /online: https://vimeo.com/152135327
Aquest capítol de Pantalles CCCB s’endinsa en la televisió pública a través de les entrevistes a Mònica Planas, Félix Pérez-Hita, Andrés Hispano, Eulàlia Iglesias i Lau Delgado i de material d’arxiu. El programa aborda qüestions com quina és la funció de la televisió pública actual, quines limitacions hi ha d’haver en relació amb el component comercial, el paper que la política juga en ella, la relació que manté amb Internet, quins assumptes ha resolt i aquells que encara té pendents.
Guió i realització: Ingrid Guardiola i Sofia Esteve
Duració: 26’
Emissió BTV: 15 de gener
A la carta /online: https://vimeo.com/152135327
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